Un alto responsable de Corea del Norte invitó este jueves a Japón a discutir las diferencias entre ambos países, aprovechando la llegada al poder del nuevo primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, visto como un moderado, según informó la agencia Kyodo.
«El primer ministro Fukuda anunció que dará mayor preferencia al diálogo», señaló con satisfacción Song Il-Ho, encargado de las discusiones de normalización con el gobierno japonés, en una entrevista concedida a la agencia de prensa japonesa en Pyongyang.
«Creemos que es una orientación diferente de la del gobierno» de Shinzo Abe, agregó.
Abe, quien presentó su dimisión en septiembre, adoptó una línea muy dura hacia el régimen comunista norcoreano, rechazando toda normalización de las relaciones con este último en tanto que el caso de los japoneses secuestrados por Corea del Norte en los años 70 y 80 no estuviera esclarecido.
En 2002, Corea del Norte reconoció haber secuestrado 13 japoneses y haber liberado a cinco.
El régimen comunista afirma que los otros ocho murieron en cautiverio y considera el asunto como saldado, pero Japón está convencido de que varios de sus connacionales se encuentran aún detenidos por Pyongyang.
Song reconoció que existe un diferendo a este respecto y estimó que «es necesario entablar discusiones para reducir las diferencias de posición».
«Si la contraparte quiere diálogo, nosotros no tenemos intención de evitarlo», afirmó.
Antes de tomar el poder, Fukuda dijo que insistiría a la vez en «el diálogo y las presiones» en las relaciones con Corea del Norte, marcando así una ruptura respecto a su predecesor.
Corea del Norte y Japón, que no tienen relaciones diplomáticas, sostuvieron dos series de discusiones, en Hanoi en marzo y en Ulan-Bator en septiembre, sin resultados.
Japón participa, junto con China, Estados Unidos, Rusia y las dos Coreas, en las negociaciones en torno al programa nuclear norcoreano.
Estas condujeron a un compromiso del régimen comunista de desmantelar sus instalaciones nucleares de Yongbyon y a entregar una lista de su programa atómico antes de finales de 2007.
Pero a pesar del acuerdo, Japón decidió prolongar seis meses más sus sanciones contra Corea del Norte, que consisten en un embargo comercial total y una prohibición de residencia en Japón de ciudadanos norcoreanos.