La Radio Nuevo Mundo se inició en los años de la revolución de 1944. Diversos sectores de la sociedad en Guatemala valoran su presencia como un medio de comunicación presente durante sesenta años, desarrollando un periodismo libre a través de su radioperiódico El Independiente, con 58 años en el aire.
Las autoridades de Guatemala nunca aclararon los asesinatos contra Humberto González Juárez, fundador de Radio Nuevo Mundo y destacado político; y el de Humberto González Gamarra, su hijo, quien había asumido la dirección de la radio y consideraba que la democracia se construye a partir de valores como la justicia, libertad, tolerancia y responsabilidad.
Las agresiones contra Radio Nuevo Mundo realizadas por personas con experiencia en impulsar el terrorismo, se plantearon como objetivo detener la transmisión de comentarios, notas y editoriales, redactados con veracidad, para tratar de modificar esa posición y favorecer intereses políticos que se contraponen a los valores de la población guatemalteca. Nunca lograrán doblegar a periodistas que no mienten al informar de la realidad socioeconómica y política de Guatemala.
Los agresores de Radio Nuevo Mundo siguen utilizando la violencia como medio para detener ideas. Quienes dispararon contra Radio Nuevo Mundo, cuatro días antes de las elecciones, lo hicieron sin importar la vida del personal que laboraba en la casa donde se encuentra la radio. El balazo atravesó el techo y afortunadamente no hirió a reporteros que se encontraban en la cabina de grabación. Ahí quedó grabada ?como evidencia? la detonación. El martes doce de septiembre, varios hombres armados destruyeron las instalaciones de Radio Nuevo Mundo ubicadas en el cerro Alux para anular las transmisiones. Los responsables son los impulsores del crimen organizado, amparados en la cobardía del anonimato. Se hicieron las denuncias ante el Ministerio Público y de inmediato se recibió la solidaridad de diferentes sectores de la sociedad civil, en especial, de diversos medios de comunicación.
En la actualidad, la sociedad guatemalteca se encuentra en el proceso de impulsar la democracia, justicia y paz, para fortalecer el respeto a la dignidad de ciudadanos y ciudadanas, conscientes de que la vida humana es única y valiosa. Este hecho lo tratan de anular quienes sacan la pistola cuando escuchan la palabra cultura. En otras palabras, la ideología del fascismo. La Radio Nuevo Mundo es impulsora de cultura, pues transmite noticias de la cotidianidad, siempre ha informado de actividades relacionadas con la cultura, deporte, espectáculos y música, entre otros. Cuando trabajadoras y trabajadores en general de Radio Nuevo Mundo nos despertamos, el terror aún estaba ahí.
Lo destacado de Radio Nuevo Mundo durante el proceso electoral fue abrir sus micrófonos para lograr una participación abierta y plural. La gran mayoría de partidos políticos con sus candidatos y candidatas estuvieron en los programas de opinión. Nadie coartó sus expresiones ni ejerció censura y el público participó con preguntas y comentarios. El único referente sociopolítico y lenguaje común es la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Los sicarios y sus clientes, así como los asesores de la muerte (impulsores de campañas negras), no han logrado comprender que Guatemala es un país donde todos gozan de derechos y libertades. Están obnubilados y golpean para evitar la convivencia pacífica en el país. A ellos se les afirma hoy que, frente a su balazo y destrucción, se encuentra la tolerancia para lograr armonía en la diferencia mediante el diálogo. Se trata de convivir en la diversidad mediante la negociación y no tratar de amedrentar con el terror. Este hecho ?está demostrado? se revierte, y en Radio Nuevo Mundo continúa la mística de trabajo impulsada por su director general, Alfredo González Gamarra.
La presencia de la paz junto a la democracia y la plena vigencia de los derechos humanos en Guatemala, son ejes para impulsar el cumplimiento de normas constitucionales. Hombres y mujeres pueden emitir con libertad su pensamiento pues siempre será una garantía básica del ser humano. Es un derecho reconocido por las leyes guatemaltecas y convenios internacionales. La beligerancia no debe ser utilizada para lograr fines políticos. No se trata de aniquilar. Este espíritu de polarización política se anuló con la firma de los convenios de paz. El proceso electoral debe continuar con racionalidad política.