Ataque a Israel


Atentado. Un soldado israelí­ herido por el cohete palestino es trasladado al hospital.

Al menos 69 militares israelí­es resultaron heridos hoy por un cohete palestino disparado desde la franja de Gaza, en una acción que hace temer la represalia del Estado hebreo.


Se trata del balance más grande de heridos militares causados por un cohete palestino desde el comienzo del disparo de esos proyectiles, en el año 2000.

Un informe anterior ofrecido por fuentes militares israelí­es habí­a señalado 57 soldados heridos.

Ahora, según un nuevo balance dado a conocer por el portavoz del ejército israelí­, uno de los militares heridos está en estado «crí­tico», otros dos resultaron gravemente heridos, siete más sufren heridas menos importantes y los restantes presentan lesiones ligeras.

Aproximadamente 20 ambulancias, además de dos helicópteros, evacuaron a los heridos a varios hospitales no precisados.

El cohete cayó sobre una tienda del centro de la base militar de Zikim al sur de la ciudad de Ashkelon donde los militares reciben cursos.

La tienda sólo contení­a productos del servicio de mantenimiento y bombonas de agua.

Los militares que dormí­an en otras tiendas cercanas resultaron afectados por el estallido, añadió el portavoz.

Decenas de padres de algunos militares cuyo perí­odo de clases terminaba el martes se precipitaron a la base tras el anuncio de la explosión, en busca de noticias sobre sus hijos, informó la radio militar.

Las Brigadas Al Qods, el brazo armado de la Yihad Islámica, un grupo radical palestino, y los Comités de Resistencia Popular reivindicaron el ataque en un comunicado conjunto publicado en Gaza.

La Yihad Islámica denominó el ataque «Aurora de la Victoria», declaró en una rueda de prensa en Gaza un jefe del grupo, Abu Hamzeh, con el rostro enmascarado.

«La resistencia es la única alternativa para recuperar nuestros derechos y liberar nuestros lugares santos», agregó al advertir a Israel que no realice «un acto estúpido» atacando la franja de Gaza.

Poco antes del ataque, cuatro miembros de una familia palestina, entre ellos dos niños, resultaron heridos por la explosión de un obús de carro israelí­ en Beit Hanun (norte de la franja de Gaza), señalaron fuentes médicas.

El primer ministro israelí­, Ehud Olmert, advirtió el jueves pasado que su paí­s golpeará «sin piedad ni titubeos» a los grupos armados palestinos implicados en los ataques a Israel.

Según la radio pública, Olmert puso en marcha el martes consultas con sus ministros, incluido el de Defensa, Ehud Barak, además de con responsables del Estado Mayor, en vista de posibles represalias.

«Quienes realizan este tipo de ataques y quienes les apoyan u organizan deben saber que no están seguros», declaró a la AFP Miri Eisin, la portavoz del primer ministro israelí­.

La radio señaló las crecientes presiones de miembros del gobierno en favor de operaciones militares y sanciones colectivas, como cortes de agua, luz y carburante en la franja de Gaza.

Sin embargo, Olmert «sigue oponiéndose por el momento a ese tipo de sanciones», agregó Eisin.

Barak, por su parte, ordenó la semana pasada a los responsables de su cartera estudiar el impacto y la posibilidad de realizar ese tipo de sanciones colectivas contra la población civil palestina.

Mientras tanto, en el frente diplomático, Eli Yishai, ministro de Comercio e Industria y dirigente del partido ultraortodoxo Shass, pidió tras el ataque que se aplace la conferencia internacional sobre Oriente Medio auspiciada por el presidente estadounidense, George W. Bush, para el otoño boreal.

Según el ejército israelí­, además del cohete contra Zikim, siete obuses de mortero disparados desde la franja de Gaza cayeron en el paso fronterizo de Kerem Shalom, en suelo israelí­ y que fue cerrado.