Los astronautas del Endeavour completaron hoy el ensamblaje del brazo robótico canadiense Dextre, diseñado para sustituirlos en tareas fuera de la Estación Espacial Internacional (ISS) y evitarles en lo posible las salidas al espacio, informó la NASA.
Tras casi siete horas de trabajo fuera de la ISS, los estadounidenses Rick Linnehan y Robert Behnken completaron el ensamblaje de Dextre, el tercer y último componente del Sistema de Manipulación Remota Canadarm, el brazo robótico con el que Canadá participa en la estación internacional.
La tercera de las cinco salidas previstas en esta misión del transbordador coincidió con el 43 aniversario de la primera caminata espacial, el 18 de marzo de 1965, cuando un cosmonauta ruso se lanzó al vacío durante 12 minutos para las primeras zancadas humanas en el espacio.
Linnehan y Behnken instalaron en el robot una plataforma donde depositar las piezas de recambio para eventuales reparaciones y ensayaron y calibraron los mecanismos del brazo.
«Hicieron un trabajo fantástico. Algunas de las maniobras que debieron realizar fueron como enhebrar una aguja», aseguró en conferencia de prensa Dana Weigel, directora principal de la NASA para el vuelo a la estación espacial.
«La misión marcha muy bien», añadió.
Dextre, que costó 200 millones de dólares y pesa 1,56 toneladas, podrá ejecutar varias tareas de mantenimiento que hasta el momento exigían que los propios astronautas salieran al espacio, con los riesgos que ello implica.
Las manos del aparato, equipadas con una cámara, un sistema de iluminación y una pinza motorizada y retráctil, tienen una precisión que va de 2 a 6 mm. Además, Dextre es capaz de «sentir» y adaptarse a la fuerza y movimientos de los objetos que manipula para desplazarlos sin dañarlos.
Además de las piezas del robot canadiense, el Endeavour también trasladó la primera de tres etapas del laboratorio japonés Kibo, que una vez finalizado, completará el núcleo de investigación de la estación espacial junto a los laboratorios estadounidense, ruso y europeo. Un segundo segmento llegará en mayo a bordo del transbordador Discovery.
Kibo, que significa «esperanza» en japonés, está destinado a investigaciones de microgravedad y pretende abrir una nueva etapa en la exploración del espacio.
Con su centro de investigación científica, Japón se une al proyecto de la ISS como miembro de pleno derecho junto a Estados Unidos, Rusia y Europa, cuyo laboratorio Colombus fue llevado en febrero por el transbordador Atlantis.
La misión del Endeavour es de 16 días, de los cuales 12 permanecerá acoplado a la ISS. Su regreso a Tierra está previsto a partir del 26 de marzo.
La NASA tiene previstas otras 10 misiones para completar la ISS el 30 de septiembre de 2010, cuando la flota de transbordadores será retirada de servicio.
La ISS es un proyecto de 100.000 millones de dólares en el que participan 16 países, y se considera esencial para preparar, en particular, futuras misiones tripuladas a Marte.