El secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon llamó hoy a alcanzar un acuerdo «visionario» prohibiendo las «bombas racimo», en un mensaje en la apertura de una conferencia en Dublín sobre estas armas particularmente letales para los civiles.
Unos cien países participan en esta reunión, que aspira a sellar un histórico compromiso para acabar con las bombas racimo y la munición fragmentaria explosiva.
En un mensaje en vídeo, en la apertura de la cita de 12 días, el jefe de la ONU llamó a los delegados a «terminar con los horrores» causados por las bombas de fragmentación culpables de la muerte y mutilación de millares de civiles, declarándolas ilegales.
«Espero que serán osados y visionarios en sus deliberaciones», exhortó el responsable de la ONU a los delegados.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irlanda, Micheal Martin, que abrió oficialmente la conferencia, evocó a su vez a los millares de víctimas que han dejado estas armas fragmentarias, y pidió prohibirlas.
«Les debemos (este acuerdo) a los supervivientes de estas municiones fragmentarias, para aliviarles el dolor y darles esperanza», declaró Martin.
«Le debemos a la Humanidad garantizar que no habrá más víctimas inocentes de estas bombas», declaró el canciller irlandés a los delegados de 109 países que participan en esta reunión, que concluye el 30 de mayo.