Decenas de asociaciones conservadoras preparan una gran marcha para mañana contra la nueva ley del aborto del gobierno socialista español, que los convocantes esperan que reúna a cientos de miles de personas en el centro de Madrid, convirtiéndola en «la capital de la vida».
«El 17 de octubre en Madrid volverá a ser un clamor de toda España en defensa de los más inocentes y de los más indefensos, los niños en el seno de sus madres», afirmó la organización Derecho a Vivir, una de las convocantes de la manifestación, que pretende superar a la que tuvo lugar en marzo pasado.
Los participantes en la manifestación, entre los que se espera que esté el ex jefe del gobierno conservador español, José María Aznar, buscan mostrar su rechazo a la nueva ley de liberalización del aborto.
Las asociaciones convocantes han fletado autobuses y aviones para trasladar a todos aquellos que quieran participar en esta marcha, que irá encabezada por el lema «Cada vida importa».
La manifestación se ha convocado en este mes de octubre coincidiendo con la tramitación parlamentaria de la nueva ley, tal y como había adelantado Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia, coordinador de la marcha, al anunciar la concentración en junio pasado.
La progresista Unión de Asociaciones Familiares (UNAF) criticó esta manifestación, cuyo objetivo es «intoxicar a la opinión pública con mensajes farisaicos, evidentes manipulaciones y tergiversaciones maquiavélicas».
La UNAF considera que el lema «Cada vida importa» no tiene credibilidad «mientras estas organizaciones sigan sosteniendo que el derecho a nacer de quien no ha nacido está por encima de la vida digna de quien ya la tiene».
La Conferencia Episcopal Española, aunque no forma parte de los convocantes, considera «legítima y conveniente» esta marcha, en cuyo apoyo se han multiplicado folletos, hojas diocesanas y carteles en las iglesias.
Los convocantes de la marcha consideran que la reforma del aborto no es, frente a lo defendido por el gobierno socialista español, una reclamación de la sociedad española.
Según una encuesta publicada este viernes por el diario conservador ABC, un 42,2% de los españoles considera que no hay una demanda social para reformar la ley del aborto frente a un 38,6% que piensa que sí.
El 5 de octubre pasado, otra encuesta publicada por el diario catalán La Vanguardia ponía de relieve que un 46% de los españoles se oponen a la nueva ley del aborto frente al 44% que está a favor.
El mismo diario recordaba que hace un año un 57% de las personas encuestadas apoyaban una futura reforma de la ley del aborto frente al 30% que se declararon en contra.
El apoyo popular a la reforma se ha debilitado en los últimos meses, debido, en gran parte, a la posibilidad que ofrece la reforma de que las jóvenes de 16 y 17 años puedan abortar libremente sin consentimiento ni informar a sus padres.
La nueva ley, aprobada por el gobierno español el pasado 26 de septiembre permite a las mujeres abortar libremente dentro de un plazo de 14 semanas y autoriza el aborto de manera excepcional hasta las 22 semanas de embarazo en caso de «riesgo para la vida y la salud» de la madre o en caso de «graves malformaciones del feto».
Se podrá practicar sin límite de tiempo en caso de «enfermedad extremadamente grave e incurable del feto», tras el examen y decisión de un comité médico.
Actualmente, el aborto sólo está autorizado en caso de violación (hasta 12 semanas de embarazo), malformaciones del feto (22 semanas) o «peligro para la salud física o psíquica de la madre» (sin limitación de tiempo).