Asesinos desde pequeños


Los menores de edad es el blanco perfecto de las pandillas y del crimen organizado para cometer ilí­citos.

Los asesinatos cometidos por menores de edad son una manifestación de la crisis de deshumanización ante la violencia que envuelve al paí­s, lo que a criterio de expertos debe buscársele una solución pronta para disminuir estos actos que dañan a la sociedad.

Mariela Castañon
lahora@lahora.com.gt

El pasado lunes un adolescente de al menos 12 años disparó contra Domingo Toma, de 17, en la zona 1. La ví­ctima esperaba que abrieran el almacén donde laboraba.

Testigos de este crimen informaron que el fallecido hablaba por su teléfono celular cuando el infante se le acercó y le disparó; el balazo ingresó por el hombro derecho del joven y le perforó el pulmón.

Según Marco Antonio Garavito, director de la Liga de Higiene Mental, estos actos se originan por el modelo de violencia actual, que es una práctica válida en este paí­s y a la que rara vez se aplica justicia.

Aunado a ello, «la proliferación de armas de fuego que en ocasiones están en el propio hogar, a veces de manera innecesaria cuentan con estos mecanismos que pueden ser utilizados por los pequeños», señaló Garavito.

El directivo dijo que la educación en las escuelas sobre la violencia debe discutirse de manera crí­tica, ya que los homicidios se muestran como un hecho simple, cuando este tema debe ser analizado y discutido a profundidad entre catedráticos y niños.

De acuerdo con Mario Mérida, analista en seguridad, los pandilleros de la Mara Salvatrucha emplean a pequeños de entre 10 y 14 años, los incorporan en organizaciones delictivas y les encargan tareas de cierto riesgo, como bautizo a su ingreso en el mundo del crimen organizado, este sistema es implementado en otros paí­ses como Guatemala.

La Constitución Polí­tica de la República en el artí­culo 20, señala que los menores de edad que transgredan la ley son inimputables. Su tratamiento debe estar orientado hacia una educación integral propia para la niñez y la juventud. Los menores, cuya conducta viole la ley penal, serán atendidos por instituciones y personal especializado. Por ningún motivo pueden ser recluidos en centros penales o de detención destinados para adultos.

A decir de Mérida, la razón de contratación de delincuentes a niños es porque la legislación protege a los menores de edad, ni siquiera pueden ser interrogados sobre quién los contrata y cuánto les paga para realizar crí­menes o hechos delictivos.

El analista manifestó que la conducta homicida de los menores de edad se deriva de lo que observan, ya que cuando una persona fallece, los infantes son los primeros que presencian los asesinatos. Los pequeños ven la muerte como algo natural, por eso cuando suceden casos similares a los del lunes, se confirma que la observación, la experiencia, la preparación y la pérdida de valores fueron los elementos principales para cometer un asesinato a sangre frí­a.

Por su parte, Nidia Aguilar, de la Defensorí­a de la Niñez, de la Procuradurí­a de los Derechos Humanos, manifestó su preocupación por el estado de vulnerabilidad en la que se encuentran los jóvenes y niños para cometer homicidios, sin embargo, destacó que este sector de la población no es el mayor perpetrador de los crí­menes.

Asimismo aseveró que a quien se debe juzgar es a los autores intelectuales de los asesinatos, no a los pequeños que son utilizados.