Un niño de 12 años fue asesinado, ayer, en el Asentamiento La Esperanza, colonia El Mezquital, zona 12 de Villa Nueva. Las autoridades manejan la hipótesis de que el adolescente se negó a formar parte de las pandillas.
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Como si se tratara de una condena, los adolescentes y niños que residen en zonas rojas son presionados por adultos, que ejercen coacción para que se integren a los grupos del crimen organizado.
Ayer fue asesinado Nery Raúl Pineda Samayoa, de 12 años, quien regularmente trabajaba por la mañana vendiendo productos desinfectantes, y por la tarde cursaba sexto primaria, en la Escuela Fe y Alegría ubicada en las cercanías donde residía.
Pineda Samayoa murió de varios disparos en su cuerpo, las autoridades investigan a un hombre que le apodan Cholo, quien se presume fue el que disparó, este reside en la misma colonia donde se suscitó el crimen.
El ambiente se tornaba tenso hoy, pues se realizaría el velorio del niño, en su residencia. Varios adolescentes armados se observaron en las cercanías, dirigidos por un hombre de aproximadamente 30 años, quien fingía hablar por teléfono, pero con la mirada les ordenaba que escucharan lo que se decía al respecto.
Atento
Los vecinos de la colonia, recuerdan a Nery como un niño atento, que buscaba agradar a todos los que lo conocía, “siempre preguntaba si alguien quería que fuera a la tienda, nos ayudaba”, refirió Dina Valenzuela.
Otra de las entrevistadas destacó que el recuerdo permanente del niño, es que siempre se llevaba los dedos de la mano a la boca, hablaba mucho y se reía de todo, refiere. “Le decíamos que se sacara los dedos de la boca, el seguía hablando, todo el tiempo se reía”, refieren.
El infante será sepultado en el Cementerio General, donde también podrían participar sus compañeros de clase.