José Vidal Sarceño Lemus, de 52 años, director de la cárcel de Fraijanes II, fue asesinado hoy en el kilómetro 17 de la ruta a El Salvador.
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El fallecido viajaba con otro familiar a bordo de la camioneta Isuzu de color negro, P-168 CXJ y se dirigían a Villa Nueva. El pariente de la víctima resultó ileso.
La información recabada por agentes de la Comisaría 13 indica que dos tripulantes de una motocicleta habrían disparado en contra de Sarceño Lemus.
Édgar Camargo, director del Sistema Penitenciario (SP), dijo a La Hora que esperan la información recabada por el Ministerio Público (MP), en tanto las hipótesis preliminares dicen que el hecho podría responder a un ataque directo o a un asalto, pues la víctima supuestamente recién salió de una agencia bancaria.
“Tenemos dos hipótesis, una es un atentado y la otra es que él acababa de salir de un banco a retirar dinero ya que se le canceló ayer, estamos verificando la posibilidad de que haya sido un intento de robo, él estaba de descanso”, se limitó a responder Camargo, quien argumentó que estaba por arribar a la escena del crimen.
De acuerdo con versiones de familiares del occiso, él no había comentado ser víctima de amenazas, lo denunció, pero hace aproximadamente cuatro años. Él tenía alrededor de ocho años de laborar en el SP.
FRAIJANES II
En la cárcel de Fraijanes II se encuentran recluidos más de 30 privados de libertad, con perfil criminal calificado como “peligroso”.
En noviembre de 2012, este centro penitenciario fue destruido en un motín, supuestamente por el grupo de narcotraficantes Los Zetas, quienes tomaron de rehenes a guardias de Presidios. Debido a esta situación se realizaron traslados de los detenidos a diferentes centros carcelarios, pero el año pasado por falta de espacio fue necesario reubicar -en las áreas no dañadas- a más de 30 reclusos.
Este episodio -motín y toma de rehenes- se repitió el 5 de octubre de 2013, cuando fueron retenidos ocho guardias, supuestamente por miembros de la Mara Salvatrucha, quienes demandaron a las autoridades el ingreso de cigarrillos, la ampliación del horario de visita, dejar de utilizar el uniforme anaranjado y la habilitación de espacios adecuados para vivir, pues se quejaron del hacinamiento en el centro penitenciario.