La masacre de una familia se registró anoche, cuando cuatro hombres y una mujer ingresaron de forma violenta a una vivienda de la zona 18 y mataron a dos adultos e hirieron a tres niños. Aunque, se presumía que en dicho lugar se vendía droga, esta versión fue descartada por la policía, quien ingresó con unidades caninas para verificar esta hipótesis; a los dos fallecidos les aparecen registros de antecedentes delictivos.
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El suceso fue anoche a las 23:49, en la vivienda ubicada en la manzana 14, lote 92, Asentamiento Esquipulas, zona 18; indicaron bomberos voluntarios, quienes atendieron la emergencia y trasladaron a un niño de 10 años al Hospital San Juan de Dios. También fueron llevados por familiares, dos niños gemelos de 7 años.
Los occisos fueron identificados como Jaquelyn Elizabeth Morales Barrera, de 28 años; y Gerson Abelino Quevedo Velásquez, de 26. La fémina era la madre de los pequeños y se dedicaba a tramitar documentos. El hombre, era el conviviente de la fallecida, indicaron testigos.
De acuerdo con David Boteo, de la subestación 12 de la zona 18, los dos adultos muertos tenían antecedentes delictivos. Morales Barrera fue sindicada por asalto y robo el 26 de junio de 1997, mientras que Quevedo Velásquez, tenía antecedentes de robo, del 5 de noviembre de 1999. Ambos presentan tatuajes en el cuerpo.
Vecinos del lugar indicaron que el asesinato fue a consecuencia de un crimen pasional, dijeron que el ex esposo de la señora podría estar involucrado en el doble homicidio, pero esto es investigado por las autoridades.
El ataque a esta familia, deja en la orfandad a tres niños. Uno de ellos, al ser entrevistado por este vespertino, se mostró confundido y asustado, el temor en sus ojos reflejaba la inseguridad que sentía por él y sus hermanos. Según se indicó en la Pediatría del Hospital San Juan de Dios, los infantes están estables, fuera de peligro.
Un familiar de la víctima, quien pidió el anonimato por su seguridad, dijo desconocer lo acontecido anoche, aunque se encontraba en la vivienda, dijo no haber escuchado nada. Ella señaló sentirse insegura por ella y los niños que ahora quedan sin protección de sus padres.
De acuerdo con las autoridades policíacas, algunas de las evidencias que encontró el Ministerio Público (MP) fueron 48 casquillos de calibres 9, 45 y 12 milímetros, así como 8 ojivas.
Según indicaron miembros de la Subestación 12, este caso es confuso, ya que cerca del hombre fallecido había 11 casquillos sin utilizar, además tienen la sospecha, de que previo a la entrada de agentes policíacos con unidades caninas, alguien desocupó las gavetas de un mueble, ya que se encontraban vacías y con indicios de que sacaron apresuradamente algo.
Vecinos lamentaron este suceso e indicaron que quienes más sufren son los niños que quedan en orfandad, propensos a que su integridad física sea vulnerada, aunado al trauma de presenciar estos acontecimientos.