Asesinan a abogado de presidios


Dos sucesos más sacudieron al sistema de cárceles y a las fuerzas de seguridad ciudadana el fin de semana.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

El primero, un atentado mortal contra Enio Gaytán Debroy, profesional del Derecho, con servicio de asesorí­a en el Sistema Penitenciario para la cárcel El Infiernito, Escuintla. El segundo caso, la fuga de nueve reos durante una confusión por protesta de pobladores afuera de la cárcel en Quiché, donde exigí­an la entrega de un capturado.

Se dio a conocer que la ví­ctima mortal se dedicaba a realizar una rutina de ejercicios en la carretera en compañí­a de otro deportista cuando en una parte del trayecto se les acercó un vehí­culo, desde donde hombres armados dispararon indiscriminadamente sobre el abogado, quien murió en el lugar, según la Policí­a.

Las balas impactaron en Gaitán después de intentar escapar, de acuerdo con la información.

En el caso de Quiché, por lo menos nueve personas que estaban detenidas preventivamente escaparon, aprovechando la inconformidad y confusión que se producí­a afuera del edificio de la Policí­a Nacional Civil (PNC), para exigir la entrega de un supuesto secuestrador.

Se dio a conocer que las personas que protestaban pretendí­an hacer justicia por propia mano. La exigencia de la gente creó la presencia desordenada de un grupo, lo que aprovecharon los presos para mezclarse en la multitud y desaparecer del control de la Policí­a.

Durante la protesta, los pobladores dejaron inservible el mobiliario y equipo de la comisarí­a departamental de Quiché, por ello fue necesario evacuar a los elementos de Policí­a.

Apenas el pasado viernes, el centro de reorientación de menores Las Gaviotas, en la zona 12 de la capital, volvió a ser escenario de otro motí­n en el término de ocho dí­as. La cárcel de Petén, también fue sitio de protesta carcelaria donde resultaron heridos varios internos amotinados.

Al iniciar el mes de mayo, en el centro de detención preventiva de Chimaltenango murió trágicamente el subdirector, Jorge Augusto Mendoza, a quien los integrantes de la Mara 18 secuestraron a la hora del conteo de presos y después lo mutilaron.

También fueron rehenes tres guardias más del Sistema Penitenciario, quienes lograron salvar su vida y solo resultaron con heridas leves.