ASEAN se reúne con Birmania como telón de fondo



Los diez paí­ses de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se reunirán en una cumbre a partir del lunes en Singapur, observada este año muy de cerca por la comunidad internacional, que le pide más firmeza frente a Birmania.

La ASEAN, que representa una población de 500 millones de habitantes y cuenta 40 años de existencia, es una plataforma de diálogo regional útil, pero se limita a una función administrativa y se niega a interferir en los asuntos internos de sus miembros.

Precisamente en nombre de ese principio, el grupo se niega a sancionar a Birmania, un paí­s que empaña la imagen internacional de la ASEAN y que en septiembre reprimió unas manifestaciones populares, dejando oficialmente 14 muertos ante la impotencia de la Asociación.

«Si no afrontan el problema de Birmania, serán el hazmerreí­r del mundo», advirtió Zaid Ibrahim, presidente del grupo interparlamentario de la ASEAN sobre Birmania.

Tras la represión en Birmania de las manifestaciones lideradas por los monjes budistas, el bloque expresó su «repulsión» y exigió que la junta militar en el poder «cesara inmediatamente» la violencia, pero sin ir más allá de las declaraciones y declinando las reclamaciones de algunos paí­ses occidentales de suspender la membresí­a a Birmania.

La familia de la ASEAN no puede limitarse más a comunicados de reprobación, ahora que se dispone a dotarse de una Carta, cuyo objetivo es dar al grupo un mayor peso en la escena internacional.

«Los derechos humanos y la democracia se están convirtiendo en factores importantes en las normas internacionales; cuanto más tarde la ASEAN en afrontar tales cuestiones, más se degradará su imagen», advirtió Hiro Katsumata, especialista de la ASEAN en la Universidad Tecnológica de Singapur.

Se espera que en la cumbre de Singapur los diez miembros de la ASEAN firmen la Carta, en gestación desde hace dos años.

Su adopción conferirá al bloque el derecho de firmar tratados internacionales, aunque la idea de introducir medidas vinculantes o punitivas respecto a alguno de sus miembros ha sido descartada.

Por otro lado, la ASEAN también se juega su credibilidad a nivel económico. El grupo ha bosquejado un amplio mercado común para 2015, pero los reglamentos de cada paí­s, las tendencias nacionalistas y el desarrollo de barreras no aduaneras, como los impuestos nacionales, amenazan la integración económica.

Además, los paí­ses miembros no tienen el mismo nivel de desarrollo, ya que por un lado están los paí­ses más avanzados como Brunei, Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y Singapur, y del otro Camboya, Laos, Birmania y Vietnam.

«El nivel de desarrollo de los sectores financieros sigue siendo muy desigual y en términos de integración queda mucho por hacer», considera Alvin Liew, economista del banco Standard Chartered.

Y es que la ASEAN se ha mostrado a lo largo de su historia incapaz de atajar los sucesivos problemas que ha vivido la región en cuatro décadas, entre ellos la gran crisis financiera asiática de 1997.

El encuentro anual de la ASEAN estará precedido el domingo de una jornada preparatoria de altos funcionarios. La cumbre entre los dirigentes se prolongará hasta el miércoles.