Arrestos en Oakland inquietan a manifestantes contra Wall Street


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El despliegue de la fuerza policiaca en Oakland, California, y en Atlanta ha puesto nerviosos a algunos manifestantes contra Wall Street.

Por TERRY COLLINS OAKLAND / Agencia AP

Mientras los manifestantes en otras ciudades han construido una relación de trabajo con la policí­a y los lí­deres de la ciudad, ellos se preguntaban cuánto durará el buen espí­ritu y si ellos serán los siguientes.

¿Tendrán que enfrentarse a policí­as antimotines y al gas lacrimógeno al igual que sus contrapartes en Oakland el martes? ¿O serán esposados y llevados en medio de la noche como los activistas de Atlanta?

«Sí­, tenemos miedo. ¿Es ésta la noche en que ellos llegarán?», dice el activista William Buster, de Ocupemos Wall Street, donde comenzó el movimiento en septiembre para protestar por lo que ellos ven como la avaricia de las empresas.

Un veterano de la guerra en Irak sufrió una fractura de cráneo en medio del caos entre las autoridades y los manifestantes en Oakland el miércoles, incrementando más la preocupación entre algunos en el movimiento. Scott Olsen, un soldado de 24 años, estaba en miércoles en estado de salud delicado después de ser golpeado, dijo un vocero del Hospital Highland en Oakland.

En Atlanta, helicópteros sobrevolaron el área y apuntaron sus reflectores al centro de la ciudad en la madrugada del miércoles, mientras la policí­a antimotines ingresaba a un pequeño parque en la madrugada del miércoles y arrestaba a manifestantes que habí­an acampado allí­ durante dos semanas.

Antes de que ingresase la policí­a, se les advirtió un par de veces a los manifestantes que deberí­an desalojar el lugar o serí­an arrestados. Dentro del parque, las advertencias fueron ahogadas por tambores y gritos de «Â¡Es nuestro parque!».

Los organizadores le instruyeron a los participantes a mantenerse pací­ficos si se producí­an arrestos, y generalmente así­ fue.

Las autoridades incrementaban el nivel de enfrentamiento con el movimiento, que lleva ya un mes, en momentos en que dueños de negocios, residentes y funcionarios en las ciudades en las que han surgido los campamentos se están quejando de delitos, problemas sanitarios y trastornos para los negocios.

El miércoles, los campamentos en Atlanta y Oakland estaban vací­os, mientras la policí­a montaba guardia en los alrededores.

«Entiendo la frustración de los manifestantes sobre la iniquidad en nuestro paí­s y también la avaricia de Wall Street», dijo la alcaldesa de Baltimore Stephanie Rawlings-Blake. «Apoyo su derecho al libre discurso, pero también tenemos reglas y leyes».

Algunas ciudades como Providence, Rhode Island, se están movilizando para evitar a los activistas. Pero desde Tampa, Florida, a Boston, la policí­a y autoridades locales dicen que seguirán trabajando con los manifestantes para resolver los problemas en los campamentos.

Las protestas contra Wall Street y las corporaciones por la desigualdad económica se han extendido de un campamento en Nueva York a ciudades en todo el paí­s y otras partes del mundo desde mediados de septiembre.

Las autoridades intentaron previamente este mes limpiar el sitio en Nueva York, algo que los manifestantes temí­an fuera un plan para desalojarles. Al final, las autoridades desistieron.