Arrestan a presunto jefe de mayor red de tráfico de riñones en India


La policí­a de Nepal exhibió hoy ante la prensa a un médico indio detenido por ser el presunto cerebro de posiblemente la mayor red de tráfico internacional de riñones en India, y cuya extradición reclama Nueva Delhi.


Amit Kumar, un cirujano de unos 40 años, fue arrestado anoche en un hotel de la provincia de Chitwan, a unos 80 km de Katmandú, indicó Kiran Gautam, un oficial de policí­a del reino himalayo.

«No he cometido ningún crimen», clamó el médico ante una nube de fotógrafos, pese a que India sospecha que dirigió el mayor tráfico de órganos jamás registrado en el paí­s.

Según los investigadores, el fugitivo estaba en posesión de más de 200 mil dólares en divisas extranjeras e indias cuando fue detenido.

«Podrí­amos extraditarlo a India, pero el proceso no empezará hasta después de su comparecencia ante el juez para ser inculpado de violación de la legislación sobre divisas extranjeras», explicó el oficial Upendra Kanta Aryal.

Pero India presentará «una petición formal de extradición ante las autoridades nepalí­es», indicó la embajada en Katmandú.

La Interpol habí­a emitido el primero de febrero órdenes de búsqueda internacionales contra dos cirujanos indios – Amir Kumar y su hermano Jeevan Rawat – por «transplante ilegal de riñones, estafa y complot criminal».

La policí­a india habí­a efectuado a finales de enero varios registros en clí­nicas y residencias de Gurgaon, un suburbio de Nueva Delhi.

Un médico, varias enfermeras e intermediaros fueron detenidos y la policí­a acusa a Kumar y Rawat de ser los cerebros de un crimen organizado que barajaba millones de dólares.

Varios ciudadanos griegos fueron igualmente arrestados en la capital india: dos de ellos esperaban al parecer un transplante de riñón y una mujer habrí­a actuado como intermediaria.

Bajo la dirección de Kumar unas «500 personas habrí­an sido operadas en los últimos ocho años bajo coacción y clandestinamente, antes de que sus riñones fueran transplantados a pacientes extranjeros», según las autoridades indias e Interpol.

Aunque Kumar se declara su inocencia, «aseguró haber practicado unos 300 transplantes en India en los últimos 12 años», declaró Aryal, quien no descarta que hubieran ví­ctimas nepalí­es en este presunto comercio ilegal.

En India, los donantes de órganos suelen ser trabajadores en situación precaria procedentes de los Estados más pobres.

Las donaciones de riñones están autorizadas en este paí­s, pero sólo entre miembros de una misma familia y con el consentimiento previo de las autoridades sanitarias.

Sin embargo, muchos aseguran haber sido extorsionados y haber vendido sus órganos ilegalmente para ganar dinero.