Los presidentes de Costa Rica, Oscar Arias, y de Panamá, Ricardo Martinelli, advirtieron el martes al mandatario electo en Honduras, Porfirio Lobo, que debe lograr que renuncie el gobernante de facto, Roberto Micheletti, si quiere conseguir reconocimiento internacional.
Arias y Martinelli, únicos presidentes centroamericanos que reconocieron las cuestionadas elecciones hondureñas, se reunieron en San José con Lobo, quien cumplió su primera gira al exterior tras ganar los comicios del 29 de noviembre, en busca de apoyo para acabar con el aislamiento que vive Honduras desde el golpe de Estado del 28 de junio.
«Me parece que hay ciertas cosas no se dan. Va a ser muy difícil que la comunidad internacional esté dispuesta a aceptar al futuro gobierno» hondureño, dijo Arias, en referencia a que Micheletti debe hacerse a un lado para que Lobo no reciba el poder de manos del polémico gobernante de facto el 27 de enero.
«Exhortamos al presidente electo para que se haga valer su posición que aquí en adelante depende mucho de lo que será su nuevo gobierno. Exhortamos al presidente Micheletti a que el momento ha llegado para que piense primero en el pueblo hondureño», dijo Martinelli en una rueda de prensa conjunta con Arias y Lobo.
Arias justificó su decisión de reconocer las elecciones hondureñas, que fueron rechazadas este martes por los presidentes del Mercosur en una cumbre en Montevideo.
«Reiteradamente yo he dicho que, sencillamente que al pueblo hondureño no se le puede castigar», dijo el presidente costarricense y Premio Nobel de la Paz, quien como mediador en la crisis de Honduras había solicitado sin éxito la restitución del derrocado mandatario Manuel Zelaya.
Arias dijo que ha estado «en contacto con presidentes del continente, presidentes también de la Unión Europea y este es un sentir muy generalizado» de que deben producirse gestos en Tegucigalpa, como la renuncia de Micheletti, para que pueda haber reconocimiento diplomático a Lobo.
«Hemos recibido muy claros los mensajes de que se cumplan los acuerdos de San José/Tegucigalpa, (…) lo que es el reclamo de la comunidad internacional de que se cumpla con el gobierno de unidad nacional, igual con el tema de la amnistía política, igual lo que es el caso de (que renuncie) don Roberto Micheletti», dijo Lobo.
Arias recibió a Lobo y a Martinelli en su hogar del bulevar Rohrmoser, tal como hizo en julio con Zelaya y Roberto Micheletti, durante el fallido diálogo que buscaba poner fin a la crisis hondureña.
Costa Rica ha jugado un activo papel en la crisis de Honduras, tras acoger a Zelaya cuando fue expulsado del poder y del país por los militares el día del golpe; y porque a pedido de Washington, Arias sirvió de mediador en el frustrado diálogo.
Costa Rica, Panamá y Perú son los únicos países latinoamericanos que han reconocido las elecciones ganadas por Lobo, en las que votó la mitad del electorado hondureño. Zelaya llamó a boicotear los comicios.
Parte de la comunidad internacional, incluida una mayoría de naciones latinoamericanas, se niega a reconocer estos comicios pues fueron desarrollados bajo un régimen de facto y Zelaya, cuyo mandato culminaba el 27 de enero, no ha sido restituido.
Mientras tanto, el derrocado gobernante sigue refugiado en la embajada brasileña en Tegucigalpa, desde donde pidió el lunes al Frente de Resistencia contra el Golpe convertirse en una fuerza política permanente.