La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton dijo hoy que ella y el presidente hondureño depuesto Manuel Zelaya apoyan al presidente costarricense í“scar Arias para mediar en el conflicto de Honduras.


Los que buscan una solución en Honduras «necesitan un mediador, y nosotros apoyamos al presidente Arias de Costa Rica», dijo Clinton a periodistas, tras reunirse con Zelaya en Washington.
«He discutido esto ampliamente con el presidente Zelaya. Estuvo de acuerdo en que el presidente Arias» está calificado para ser mediador, afirmó Clinton.
«O sea que él es la persona indicada para asumir este papel», aseguró.
Clinton afirmó además tener la «palabra» de que el presidente hondureño designado Roberto Micheletti también aceptó que Arias sea el mediador.
ANUNCIAN RETORNO
El presidente destituido de Honduras, Manuel Zelaya, regresaría al país el «mañana o jueves», señaló su esposa, Xiomara Castro.
El derrocado presidente de Honduras fracasó en su intento de regresar a su país el domingo, luego que el régimen de facto bloqueara la pista del aeropuerto de la capital con vehículos militares y lo obligara a desviarse a Managua.
«Mel puede regresar entre miércoles (mañana) y jueves a pesar del peligro que pueda correr su vida», dijo Castro, quien hoy se puso al frente de la multitudinaria manifestación de los seguidores del depuesto presidente en la capital hondureña.
La Primera Dama aseguró a la prensa allí reunida que «todo es negociable» respecto a la posibilidad de entablar un diálogo entre las partes en conflicto, «menos la restitución del presidente en el cargo», algo a lo que se ha opuesto hasta ahora, el mandatario del gobierno de facto, Roberto Micheletti, nombrado por el Congreso.
Castro había permanecido refugiada durante los últimos días en la embajada de Estados Unidos en la capital hondureña, pero decidió encabezar la manifestación de hoy, según admitió, después de llamar a la familia del joven Isis Obed, muerto en la manifestación del domingo.
«Después de la muerte del muchacho, hablé con su familia para reconfortarlos y en realidad fueron ellos los que me dieron aliento a mí: si hay gente saliendo a las calles, yo no puedo dejar salir»,dijo.
La muerte ocurrió el domingo cuando Zelaya intentaba regresar a su país en un avión venezolano, acompañado por el presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragí¼ense Miguel D»Escoto.
Poco antes del fallido intento de aterrizaje del jet ejecutivo Falcon en Tegucigalpa, una serie de incidentes frente al aeropuerto, con disparos y lanzamiento de gases, provocaron la muerte de Obed entre miles de simpatizantes de Zelaya, que se habían congregado para recibirlo.
Castro admitió que sus hijos siguen escondidos por miedo a que les pueda pasar algo, y responsabilizó al jefe del Estado Mayor, Romeo Vásquez, de cualquier cosa que le ocurra a ella o a su familia.
Varios miles de personas se concentraron de nuevo hoy en Tegucigalpa para pedir el regreso de Zelaya.
AMNISTíA
El presidente de la Corte Suprema de Honduras, Jorge Alberto Rivera, propuso conceder una amnistía al depuesto presidente Manuel Zelaya, de los delitos de que lo acusa la Fiscalía, para superar la crisis desatada tras el golpe de Estado del 28 de junio.
«Una posibilidad (de salir de la crisis) podría ser una amnistía política tanto para don José Manuel Zelaya Rosales como para otros actores involucrados», declaró Rivera al matutino salvadoreño El Diario de Hoy.
Rivera fue autorizado por el gobierno de facto de Ricardo Micheletti para encabezar una comisión que debe viajar a Washington a negociar con la Organización de Estados Americanos (OEA) una «salida dialogada» a la crisis en uno de los países más pobres del continente.
«A través de esa amnistía, nuestras resoluciones dejarían de aplicarse en lo que corresponde a lo político, porque en lo que corresponde a delitos de índole general o comunes cometidos por algún funcionario, no entran en una amnistía política», dijo.
La fiscalía hondureña acusó a Zelaya de 18 delitos, entre ellos, el de traición a la patria, luego de que este fuera destituido de su cargo y expulsado del país el 28 de junio.
Rivera hizo estas declaraciones ayer, un día después de que Zelaya viera frustrado su intento de regresar a Honduras por los militares que impidieron el aterrizaje de la aeronave que lo transportaba.
Rivera indicó que las autoridades de facto de Honduras le encomendaron la tarea de negociar una salida a la crisis porque la Corte Suprema «es el único órgano del Estado que está reconocido por la OEA», que suspendió a Honduras tras el derrocamiento de Zelaya.
Al ser preguntado que incluiría una amnistía, indicó que Zelaya fue acusado por la Fiscalía por «delitos de traición a la patria, violación a los deberes de los funcionarios, desobediencia y otros delitos similares».
«Como son delitos consecuentes de una posición política de Zelaya, esos sí pueden ser incluidos en una amnistía política, porque en ese momento no tiene acusaciones de delitos de índole común, en consecuencia con una amnistía él quedaría liberado de esa situación», indicó.
Insistió que «esto (la amnistía) es lo que pienso que podría ser un ensayo de arreglo (a la crisis). La verdadera resolución habrá que tomarla en la comisión que se forme y que va orientada a que sea dirigida por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias», dijo.
NIEGAN CAPTURA
Interpol anunció hoy que se negaba a emitir una «notificación roja», solicitud de detención preventiva con vistas a la extradición, para el presidente destituido de Honduras Manuel Zelaya, tal y como se lo pedían las nuevas autoridades del país.
A finales de junio, el nuevo gobierno hondureño anunció su intención de pedir a Interpol que emitiera una orden de arresto internacional contra Zelaya, perseguido por varios cargos.
Tras haber estudiado la cuestión, la oficina de asuntos jurídicos del organismo internacional de cooperación policial, cuya sede se encuentra en Lyon (Francia), estimó que tal solicitud era contraria al artículo 3 de sus estatutos, en virtud del cual está «rigurosamente prohibida a la Organización toda actividad o intervención en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial».
Los cargos que pesan contra Zelaya, como el de «abuso de autoridad», «usurpación de funciones» y «traición», son de carácter político y no presentan ningún elemento de derecho público, según Interpol.
Las autoridades políticas y judiciales en el poder en Honduras amenazan con arrestar inmediatamente a Manuel Zelaya en caso de vuelta al país. También afirmaron que los militares que arrestaron a Zelaya el 28 de junio y lo trasladaron a un avión para expulsarlo del país ejecutaban una orden de arresto emitida por la justicia.