Argentina cancelará con reservas monetarias del Banco Central la deuda con el Club de París, valuada en unos 6 mil 706 millones de dólares, anunció sorpresivamente ayer la presidenta Cristina Kirchner, en una decisión celebrada por industriales y economistas.
«Instruyo al ministro de Economía (Carlos Fernández) para que utilizando las reservas de libre disponibilidad del Banco Central cancele la deuda del Club de París», dijo la mandataria en un discurso durante un acto en la Casa Rosada (de gobierno) para celebrar el Día de la Industria.
Las reservas del Banco Central (BCRA), autoridad monetaria, alcanzan a unos 47 mil millones de dólares.
La decisión de cancelar la deuda con el grupo de naciones más poderosas significa «un paso más en la política de Estado de desendeudamiento» y «trasunta y reafirma la voluntad de pago de los compromisos financieros de la Argentina por parte de una administración que no los contrajo», destacó.
El anuncio fue saludado de pie y con una aclamación por empresarios, ministros y gobernadores, que colmaban el Salón Blanco de la Casa Rosada, en un acto en el que se esperaban medidas de promoción para el sector industrial pero fue sorpresiva la decisión.
«Esta es toda un definición. Creo que va a tener una repercusión muy positiva, local e internacionalmente. Imagino que a los acreedores les va a caer bien (el anuncio). Va a dar la posibilidad de descomprimir la situación y a las empresas de mejorar el financiamiento», dijo el presidente de la Unión Industrial Argentina, Juan Carlos Lascurain.
El economista y consultor Darío Epstein señaló que el anuncio «es una grata sorpresa».
«Esto es lo que esperaba el mercado de la presidenta actual desde que arrancó su gobierno» en diciembre de 2007, afirmó.
«No se justificaba estar en «default» (moratoria) con 15 países y que ningún banco pudiera financiar proyectos de inversión», coincidió el economista Osvaldo Ferreres.
Las negociaciones con el Club de Paris estaban bloqueadas desde hace meses a causa de la negativa del gobierno argentino a solicitar el requerido aval del Fondo Monetario Internacional (FMI). Argentina se desligó del Fondo en enero de 2006, saldando la deuda de 9.600 millones de dólares que mantenía con el organismo, recurriendo ya a las reservas del Banco Central.
Tras el anuncio, el índice líder Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires revirtió la tendencia a la baja y subía al promediar la rueda 0,44%.
Según Kirchner, seis países representan el 87% de la deuda, en particular Alemania, además de Japón, Holanda, Italia, España y Estados Unidos. El Club de París está integrado por 19 países ricos, entre ellos el Grupo de los Siete más industrializados.
La presidenta sostuvo que esa deuda es una «de las más genuinas porque prefinancia exportaciones, no es deuda de carácter financiero, y su última reestructuración data de 1991 y 1992».
La decisión parece enmarcarse en la estrategia del gobierno argentino para calmar a los mercados, por la que inició hace tres semanas un programa de recompra anticipada de bonos de deuda pública.
Argentina aún no restableció su posición financiera en los mercados internacionales desde el gigantesca moratoria declarada a finales de 2001, y debió recurrir al superávit fiscal primario que supera el 3% del PIB y al financiamiento de Venezuela, pero a altas tasas.
Una operación de compra de títulos por 1 mil millones de dólares por parte del gobierno de Hugo Chávez, a una tasa de 15%, desencadenó a mediados de agosto dudas entre analistas y agencias financieras que redujeron sus perspectivas sobre la deuda argentina.
No obstante, Argentina desestimó que afronte dificultades para financiar los vencimientos de deuda de 2009, estimados en 20 mil millones de dólares por el ministerio de Economía, de los cuales sólo 11.800 millones están cubiertos por el superávit primario.
En el marco de la política de desendeudamiento, Argentina culminó en 2005 la negociación para la salida de la mayor moratoria por 81.800 millones de dólares, y consiguió una adhesión de 76,15% con recortes de la deuda entre 45% y 75%, según el bono canjeado.
Sin embargo, acreedores que poseen casi un 24% de la deuda inicial y que rechazaron la propuesta de reestructuración, insisten con la reapertura del canje, lo que fue insistentemente desestimado por el gobierno argentino.
Industriales y economistas argentinos elogiaron en declaraciones a los medios este martes la decisión de la presidenta Cristina Kirchner de saldar la deuda con el Club de París, valuada en 6.706 millones de dólares, y confiaron en que esa medida mejorará las condiciones de financiamiento externo.
«Creo que va a tener una repercusión positiva local e internacionalmente. Imagino que a los acreedores les va a caer bien. Va a dar la posibilidad de descomprimir la situación y a las empresas de mejorar su financiamiento», dijo Juan Carlos Lascurain, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), que nuclea a las grandes compañías.
Osvaldo Cornide, titular de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), afirmó que con la cancelación de la deuda «las empresas privadas van a poder acceder a mecanismos de financiación a tasas mundiales del 6% y 7%», muy por debajo del costo actual de crédito.
«En este momento las tasas son usurarias en Argentina. Con este anuncio van a cambiar radicalmente las condiciones de financiamiento externo e interno», vaticinó Cornide.
Los industriales fueron testigos directos del sorpresivo anuncio en la Casa Rosada (de gobierno), cuando la mandataria dijo que había instruído al ministro de Economía, Carlos Fernández, a cancelar la deuda utilizando parte de las reservas del Banco Central (BCRA).
El anuncio fue hecho en el marco del acto por el Día de la Industria, al que fueron invitados empresarios, gobernadores y legisladores, además de ministros del Gabinete.
«Es una grata sorpresa. Esto es lo que esperaba el mercado de la presidenta actual, desde que arrancó su gobierno» en diciembre de 2007, dijo el economista y consultor Darío Epstein.
En la misma línea, el economista Orlando Ferreres estimó que «no se justificaba estar en «default» (moratoria) con 15 países y que ningún banco pudiera financiar proyectos de inversión. Ahora varias obras de infraestructura y energéticas van a poder tener mejor financiamiento».
Ferreres vaticinó que el anuncio de Kirchner provocará una caída del riesgo país de Argentina (actualmente en 671 puntos) y mejorará la imagen en sectores financieros internacionales, que venían expresando dudas sobre la capacidad de pago del país sudamericano.
Argentina deberá enfrentar en 2009 abultados vencimientos de la deuda por 20 mil millones de dólares, de los cuales sólo 11.800 millones están cubiertos por el superávit fiscal.
Cristiano Ratazzi, presidente de Fiat Argentina, consideró que el anuncio oficial demuestra la intención del país «de respetar las reglas del mundo» e «insertará de nuevo» al país en el escenario internacional, además de evitar «roces con otras naciones».
El economista Manuel Solanet avaló la cancelación de la deuda, pero criticó la utilización de reservas del Banco Central para la operación.
«Esperábamos que se instalara un proceso de reestructuración (de la deuda) negociado, porque usar las reservas implica reducir la cobertura de la circulación monetaria en el país», dijo Solanet.
El BCRA tiene actualmente reservas por 47 mil millones de dólares, que se situarán por debajo de los 41 mil millones de dólares tras el pago de la deuda con el Club de París.
23/12/01: Argentina declaró la mayor moratoria de la historia contemporánea, por unos 130 mil millones de dólares, en medio de una brutal crisis financiera y política tras la precipitada renuncia del presidente Fernando De la Rúa.
01/01/02: Asume la presidencia Eduardo Duhalde para completar el mandato de De la Rúa. Devalúa el peso (60%) tras 11 años de convertibilidad con el dólar.
12/12/02: El gobierno confirma que sólo pagará intereses de la deuda multilateral, sin utilizar reservas (éstas alcanzaban unos 10 mil millones de dólares).
25/05/03: Asume la Presidencia Néstor Kirchner y mantiene a Roberto Lavagna como su ministro de Economía.
Septiembre/2003: Argentina firma con el Fondo Monetario Internacional un acuerdo stand by a tres años.
22/09/03: Lavagna propone reestructurar la deuda en mora con una quita de 75%. Inmediato rechazo de los acreedores.
Setiembre/2004: Argentina deja en suspenso el acuerdo con el FMI hasta terminar el proceso de canje de bonos.
Abril 2005: Argentina sale del default por 81.800 millones de dólares, con una adhesión de 76,15% y recortes de la deuda entre 45% y 75%, según el bono canjeado. Acreedores que rechazaron propuesta insisten con reapertura de canje, negada sistemáticamente por el gobierno.
Enero 2006: Argentina cancela por anticipado, con reservas del Banco Central, su deuda con el FMI por 9.500 millones de dólares y no mantiene ningún programa con la institución.
Diciembre de 2007: Argentina busca saldar deuda con el Club de Paris, por unos 6.500 millones de dólares, pero no acepta condicionamientos del FMI.
2005-2008: Argentina queda sin financiamiento externo, salvo por parte del gobierno de Venezuela que adquirió entre 2005 y 2007 unos 5.100 millones de dólares en bonos soberanos de Argentina, a tasas más altas que las del mercado.
Agosto 2008: Venezuela adquiere bonos por 1 mil millones de dólares, a una tasa de 15%. Analistas de mercados ponen en duda que Argentina pueda pagar vencimientos de deuda en 2009, por 20 mil millones de dólares, según el ministerio de Economía, de los cuales 11.800 millones están cubiertos por el superavit primario.
02/09/2008: Argentina anuncia que cancelará con reservas del Banco Central la deuda con el Club de París, por 6.706 millones de dólares. Las reservas de BCRA alcanzan a unos 47 mil millones de dólares.