«Todo parece indicar que a medida que trascienden las libertades teóricas, se desvanecen las libertades prácticas»
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Uno de los símbolos que parece haber «resurgido de las cenizas» es la famosa «A» encerrada en un círculo, el cual representa a la anarquía.
Anarquía es un término que podría erróneamente vincularse con el anarquismo. El primero no es la concreción del segundo, sino el desorden en que incurre un grupo por la ausencia del poder público, por falta de autoridad la cual puede considerarse corrompida o equivocada.
Una situación caótica o de desorden puede llamarse anárquica. Rodrigo Borja en su Enciclopedia de la Política señala que «la ausencia de leyes o la falta de respeto a las existentes, que anonada los parámetros más elementales del comportamiento social y personal, es la antesala de la anarquía»
El anarquismo, por su parte refiere una doctrina política que sostiene como base ideológica la abolición de la autoridad de la autoridad pública para que surja el estado libre «en el que el único gobierno legítimo reconocido es el de cada individuo sobre sí mismo», cita Borja.
A lo anterior se agrega que el anarquismo propone una actitud de rebeldía del hombre contra el estado y contra el poder político, «el hombre ve al Estado como una amenaza contra la libertad de las personas», sin embargo todo parece apuntar a que lo anterior responde a una actitud normal del ímpetu de la juventud.
Debido a que el concepto libertad es muy amplio, podríamos citar la definición de Jean-Jacques Rousseau que afirma que el fin primordial del Estado es el de preservar la libertad e igualdad. «Sin igualdad no puede haber libertad»
En el país no existe la igualdad económica o social puesto que la riqueza está arrinconada en un sector minoritario, si aplicamos la afirmación de Rousseau la libertad no existe, pues tampoco la igualdad.
Sin embargo no se puede pretender «recuperar» la libertad a través de la abolición del Estado (como sugiere el anarquismo), al contrario, es preciso recuperar el estado para garantizar la libertad a través de la implementación de políticas de igualdad.
No vaya ser que el anarquismo sea sólo una forma alternativa del neoliberalismo, el cual entre otras cosas exonera al derecho de propiedad privada de responsabilidades sociales y restaura el individualismo.
Es necesario estatificar los servicios públicos como salud, educación, entre otros para que las mayorías tengan acceso a ellos y el Estado cumpla con su función. No es prudente concebir como libertad el simple hecho de elegir, sino como un derecho colectivo y no individual.