APROFAM atiende al menos cada mes a una adolescente embarazada


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Los embarazos en adolescentes son de los temas que preocupan considerablemente a las instituciones que trabajan la salud reproductiva en Quiché, una de ellas la Asociación Pro Bienestar de la Familia (APROFAM) que mensualmente registra al menos una quinceañera embarazada y en algunos casos niñas de 12 años.

Por Héctor Tecum QUICHÉ / Agencia CERIGUA

A decir de Odilia Morales, trabajadora social de APROFAM, un embarazo a muy temprana edad conlleva un riesgo alto para las adolescentes, porque todavía no están preparadas física, psicológica y emocionalmente para cuidar a un niño o niña y por ello en muchos casos se arrepienten.

Según la entrevistada, uno de los principales problemas que afrontan las adolescentes, especialmente de las áreas rurales, es no tener acceso a los principales servicios de salud, lo que aumenta el riesgo y convirtiéndolas en candidatas a más sufrimiento e incluso a protagonizar muertes maternas.

La entidad ha implementado diferentes programas dirigidos a jóvenes y adolescentes, entre ellos el de bebés electrónicos, que consiste en entregarles en adopción un muñeco que tiene las características de un recién nacido de verdad, lo que contribuye a sensibilizarlos sobre las consecuencias de tener un hijo a temprana edad, además de fomentarles la maternidad y la paternidad responsables.

Morales considera que el programa de los bebés electrónicos ha sido de beneficio, pues recientemente se realizó un ejercicio con al menos 600 adolescentes, hombres y mujeres, en varios institutos y sorprendentemente de todos solamente en dos niñas se observó un sentimiento materno, los demás se mostraron decepcionados y expresaron lo difícil de cuidar a un recién nacido.

Finalmente, la integrante de APROFAM dijo que otro programa que se promueve es el de pláticas sobre salud sexual y reproductiva, que tienen como objetivo que las y los jóvenes esperen a que tengan una edad adecuada para tener hijos e hijas, además busca revertir los efectos de la frase “te dejó el tren” y les inculcan la necesidad de que antes de casarse terminen su carrera, de preferencia universitaria.