El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dejó atrás sus divisiones y envió hoy un mensaje fuerte y unánime al gobierno y a la oposición siria, para que implementen de inmediato las propuestas del enviado internacional Kofi Annan con el objetivo de poner fin al derramamiento de sangre que dura ya más de un año.
Una declaración no vinculante, aprobada por los 15 miembros del Consejo y leída en una reunión formal, hace mención a las seis propuestas de Annan, incluido un alto al fuego que debe comenzar por el gobierno sirio. El documento contempla también un alto de dos horas cada día en los enfrentamientos para evacuar a los lesionados y proporcionar ayuda humanitaria, y exhorta a realizar conversaciones políticas incluyentes «para atender las preocupaciones legítimas del pueblo sirio».
Annan, enviado conjunto de ONU y de la Liga Árabe, solicitó el viernes pasado el respaldo del Consejo de Seguridad, tras señalar que mientras más firme y unificado fuera el mensaje habría más probabilidades de cambiar la dinámica del conflicto.
La ONU estima que más de 8.000 personas han muerto por la violencia en Siria durante el último año.
El embajador británico ante ONU, Mark Lyall Grant, quien es el presidente actual del Consejo, dijo que la declaración envía «precisamente el mensaje firme y unido al gobierno sirio y a los demás actores, acerca de que necesitan responder al plan de seis puntos y hacerlo en forma inmediata».
En un intento por ganar el apoyo de Rusia y China, que habían vetado dos veces resoluciones apoyadas por los europeos y Estados Unidos para condenar la represión contra los manifestantes a manos del presidente Bashar Assad, Francia eliminó de la declaración cualquier advertencia de «medidas futuras» que podrían incluir sanciones o acciones militares.
En vez de ello, la declaración presidencial pide ahora que Annan proporcione regularmente al consejo información actualizada sobre el avance de su misión, y señala que, «a la luz de estos reportes, el Consejo de Seguridad contemplará los pasos apropiados en el futuro».
Una declaración presidencial, que requiere de la aprobación de todos los miembros del Consejo, se vuelve parte del archivo permanente del grupo. Pero a diferencia de una resolución, no es vinculante.
También el miércoles, el secretario general de ONU, Kofi Annan, advirtió que el conflicto «extremadamente peligroso» en Siria podría tener repercusiones mundiales, mientras estallaban nuevos hechos de violencia y un grupo inspirado por al-Qaida se atribuía la responsabilidad por dos ataques suicidas en Damasco.
El levantamiento que comenzó hace un año se ha transformado en una insurgencia armada que, según temen muchos, está arrastrando el país a una guerra civil. Debido a la estrecha alianza de Siria con Irán y con el grupo miliciano libanés Jezbolá, arrecia la preocupación de que la violencia pueda extenderse más allá de las fronteras, especialmente si otras naciones arman a los rebeldes o envían sus propias fuerzas.
«No sabemos cómo se desarrollarán los acontecimientos», dijo Ban en un discurso en la capital indonesia, Yakarta. «Pero sabemos que todos tenemos la responsabilidad para trabajar en pos de la resolución de esta crisis profunda y extremadamente peligrosa, que tiene repercusiones potencialmente masivas para la región y el mundo».
Los activistas sirios reportaron cañoneos del gobierno en varios sitios, incluso la provincia de Homs, y combates entre soldados y desertores del ejército en los suburbios de Damasco.
El Ejército Sirio Libre, rebelde, que incluye miles de desertores del ejército, es el grupo armado más poderoso que enfrenta al régimen, pero está desorganizado y es superado en armas.
De todos modos pocas naciones consideran abiertamente armar a la oposición, por temor a agravar el conflicto.
Una serie de poderosas explosiones cerca de edificios de organismos de seguridad del gobierno en la capital, Damasco, y en la ciudad norteña de Aleppo han añadido un nuevo elemento a la situación. Funcionarios estadounidenses han insinuado que milicianos de al-Qaida podrían estar sumándose a los rebeldes y explotando el caos.
En una declaración cargada el miércoles a un cibersitio de milicianos, un grupo islamista llamado Frente Al-Nusra para Proteger el Levante se atribuyó dos explosiones suicidas en Damasco el sábado. Las detonaciones, que hicieron blanco en el edificio de inteligencia de la fuerza aérea y el departamento de seguridad penal, mataron a por lo menos 27 personas, dijo la agencia noticiosa estatal.