La Comisión Europea anunció medidas para apoyar a los productores de leche, que ayer se manifestaron en Bruselas y otras capitales europeas contra el desplome de los precios, pero aseguró que no modificará su plan de gestión para el sector.
Los agricultores europeos, y en primer lugar los productores de leche, podrán beneficiarse antes de lo previsto de las subvenciones europeas «debido a las graves dificultades financieras y de liquidez» que atraviesan, derivadas de la bajada de los precios y los elevados costes, indicó la comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel.
A partir del 16 de octubre, podrán recibir hasta el 70% de las subvenciones previstas para 2010, explicó la comisaría durante una reunión con los ministros de Agricultura de la UE en Bruselas.
Además, se mostró dispuesta a extender el periodo de ayudas previstas, inicialmente hasta el 15 de agosto, para que los productores que no pueden vender la mantequilla o prefieren esperar a una subida de los precios tengan la posibilidad de conservarla.
No obstante, Fischer Boel rechazó revisar la decisión de Bruselas de elevar anualmente un 1% las cuotas de producción de leche hasta su supresión directa en 2015, como reclamaba Francia, un país que consume menos de lo que produce.
«Las cuotas no son la causa de los bajos precios, es simplemente una cuestión de una caída de la demanda», derivada de la crisis económica mundial, sostuvo la comisaria europea.
Centenares de productores europeos se manifestaron el lunes en la capital belga con el fin de presionar a los ministros de Agricultura de la UE, reunidos en consejo, para que eviten una debacle del sector.
En Francia, unos 12.000 productores bloquearon más de 80 centrales lecheras, mientras que unos 6.000 se manifestaron en Berlín para expresar sus inquietudes sobre el futuro del sector.
«Necesitamos un plan de acción europeo de cinco a diez años», que prevea un «mecanismo de protección que regule el mercado de leche en Europa», declaró a la AFP Fernando Sainz, miembro de la junta directiva de PROLEC, la federación española de profesionales del sector.
«La situación del sector lácteo en España es mala, los precios han caído mucho» respecto a 2008, reconoció por su parte la ministra española de Medio Ambiente y Medio Rural, Elena Espinosa.
España, un país que produce menos leche de la que consume, es partidaria, a diferencia de Francia, de mantener el sistema de cuotas de producción hasta su supresión, al estimar que permitirá a sus productores mejorar su abastecimiento al mercado nacional.
En cambio, las autoridades españolas estudian otro tipo de medidas para socorrer a sus productores, como la identificación de la leche española en los supermercados, mediante la letra Q como referencia en el envase, tal y como reclama el sector nacional.
«La identificación de la leche española es una propuesta razonable», que permitiría a los «consumidores elegir qué leche quieren y a qué precio», subrayó en Bruselas el consejero de Agricultura de Castilla y la Mancha, José Luis Martínez Guijarro.