El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidió ayer al jefe de las FARC, Manuel Marulanda, y al mandatario colombiano, ílvaro Uribe, que faciliten un canje humanitario, en una reunión con familiares de rehenes de la guerrilla en Caracas, donde se comprometió a buscar un pacto.
Chávez recibió la noche del lunes en el palacio presidencial de Miraflores a 14 familiares de 45 rehenes, entre ellos la madre de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt que la semana pasada cumplió 2.000 días en cautiverio.
El mandatario, tras ratificar su «compromiso» para buscar un acuerdo, se dirigió a Uribe y Marulanda «con el corazón, que nos faciliten la tarea, que no se nos tranque el juego, que hoy está trancado» para un canje de los secuestrados a cambio de unos 500 rebeldes.
«Vamos a tratar de hace contacto con el alto mando de las FARC», dijo Chávez, aludiendo a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (marxistas, unos 17.000 hombres) y ofreció el territorio venezolano para reuniones de las partes o un eventual canje.
«Marulanda: te habla Chávez desde aquí desde el Palacio de Miraflores, donde quiera que estés. No te conozco, (…) pero aquí estoy con los familiares de colombianas y colombianos en cautiverio», dijo el mandatario al septuagenario guerrillero.
El presidente venezolano dijo que no le importa que la búsqueda de ese contacto con los rebeldes sea considerada una prueba de la presunta relación secreta que tendría con los guerrilleros marxistas, como denuncia la oposición.
Vistiendo camisetas con frases que exigen la liberación de los rehenes, sus familiares asistieron a la reunión con la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, designada por Uribe como «facilitadora» en busca de un acuerdo humanitario.
Además de Yolanda Pulecio, madre de la política colombo-francesa, acudió Marleny Orjuela, directora de la asociación de familiares de secuestrados por la guerrilla, y el profesor Gustavo Moncayo, que caminó más de 900 km para pedir la liberación de los secuestrados.
Los familiares exigen a las FARC «pruebas de vida de los rehenes» y la devolución de los cadáveres de once diputados regionales del Valle del Cauca muertos en cautiverio en junio en un confuso incidente armado, quienes eran parte del grupo original de rehenes «canjeables».
«La guerrilla había ofrecido a los franceses hacer un gesto humanitario, que no sabemos cuál podría ser», a cambio de Rodrigo Granda, considerado el ’canciller’ del grupo armado, dijo Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata presidencial.
El intercambio de gestos de buena voluntad habría sido abortado por un incidente armado en el que murieron los 11 diputados locales.
La reunión ocurre previo a la reunión que Chávez sostendrá en Colombia con Uribe a fines de agosto.
Chávez no descarta que un posible canje se realice en territorio venezolano: «Si tuvieran que traerlos a Venezuela (…) y se van a otros países, bienvenidos», dijo el domingo.
Todos los intentos para lograr un acuerdo han fracasado incluso en fijar las condiciones para sentarse a negociar.
Chávez pidió la noche del lunes a Uribe que reconsidere el pedido de las FARC de desmilitarizar un territorio de 800 km2 en el suroeste de Colombia para realizar allí las tratativas, petición que el gobierno rechaza.
La intermediación de Chávez ante las FARC fue solicitada hace una semana por la senadora Córdoba, ferviente opositora a Uribe que se define «chavista».
En 1999 la senadora estuvo secuestrada por las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha). Uribe pidió en febrero a la legisladora que explicara cuáles eran sus vínculos con la guerrilla.
Córdoba manifestó su entusiasmo en la reunión, a pesar de que antes había admitido que la misión de ’facilitadora’ es «riesgosa, obviamente peligrosa, por las expectativas y las esperanzas de más que se puedan generar».
Chávez propuso conformar un grupo de países amigos de Colombia para ayudarle a superar el conflicto que vive.
El ex esposo de Ingrid Betancourt, Fabrice Delloye, señaló que «es prioritario que Estados Unidos, con la ayuda de Francia, tome parte en el proceso».
El ministro de Relaciones Exteriores francés, Bernard Kouchner, respondió que la movilización de Francia para obtener la liberación de Betancourt sigue siendo «total».
Hugo Chávez, presidente de Venezuela.