El parlamento de Líbano aplazó el martes por falta de quórum una sesión crucial para elegir al nuevo presidente del país y dio cuatro semanas más a los diputados para ponerse de acuerdo sobre un candidato de consenso.
«La sesión fue postergada al 23 de octubre a las 10H00 (07H00 GMT)», anunció un portavoz del Parlamento.
«La sesión fue aplazada por falta de quórum» de los dos tercios de los diputados, requerida para la primera vuelta de estos comicios, según una fuente parlamentaria.
«Hemos venido para elegir a un presidente de la República (…) porque nosotros queremos evitar a Líbano y a los libaneses los peligros del vacío» de poder, declaró el vicepresidente del Parlamento, Farid Makari, miembro de la mayoría antisiria.
Poco antes, uno de los raros diputados de la oposición que se encontraban en el Parlamento, donde los legisladores fueron convocados para una sesión previa a las 07H30 GMT, había afirmado que no se obtendría el quórum y que el presidente del Parlamento, Nabih Berri, ganaría la votación.
Los diputados eligen el presidente por la mayoría de los dos tercios en la primera vuelta, y por la mayoría simple después.
La oposición, que invoca una tradición constante, interpreta esta regla constitucional como un quórum que le permitiría impedir la elección de un candidato, ya que el sector antisirio sólo dispone de una mayoría simple.
Los diputados de la mayoría, que se presentaron en masa en el Parlamento, reiteraron que ellos consideraban esta sesión como la primera vuelta, y que las vueltas posteriores se regirían por lo tanto por la mayoría simple.
«Nosotros hubiéramos podido elegir (el martes) un presidente por la mayoría simple, pero no quisimos crear un conflicto constitucional», declaró a la AFP el dirigente druso Walid Joumblatt.
Luego señaló que la mayoría «quiso permitir que se llegara a un acuerdo y se respetara la voluntad del cardenal Nasrallah Sfeir», el patriarca de la Iglesia maronita, cuya comunidad ocupa tradicionalmente la presidencia.
«La atmósfera es positiva, yo soy optimista», declaró al terminar la sesión el jefe de la mayoría parlamentaria, Saad Hariri, quien se reunió con Berri en la oficina del presidente del Parlamento.
El lunes, Berri había asegurado que Líbano tendría un presidente de consenso «antes del 24 de noviembre», fin del plazo constitucional, al expirar el mandato del actual jefe del Estado prosirio Emile Lahoud.
Un dispositivo de seguridad excepcional rodeaba la reunión del Parlamento.
Tropas de élite y tanques fueron desplegadas alrededor del edificio y se instauró un doble mecanismo de registro. Se instalaron retenes militares en toda la capital, donde numerosos comercios estaban cerrados.
El Parlamento no se había reunido desde noviembre de 2006, fecha de la renuncia colectiva de los ministros de la oposición, que sumió al país en una grave crisis política.