La visita del presidente Barack Obama a una prestigiosa universidad católica estadounidense sacude a quienes se oponen al aborto y a la investigación con células madre embrionarias, que buscan por todos los medios hacerse oír en el campus.
Un avión remolcando un cartel con fotos de fetos abortados sobrevoló en los últimos días el campus de Notre Dame, en Indiana (norte), en señal de protesta por la visita de Obama para la ceremonia de entrega de diplomas.
El presidente, que defendió el derecho al aborto durante la campaña, pronunciará un discurso y recibirá un doctorado honoris causa en Derecho.
Más de 360.000 personas firmaron una petición que pide a la presidencia de la universidad anular la invitación.
Responsables de la Iglesia Católica también protestaron. «Está claro que Notre Dame no midió lo que esto significaría para los católicos cuando hicieron esta invitación», afirmó el cardenal Francis George, presidente de la Conferencia de obispos católicos estadounidense, que calificó el acontecimiento de «embarazoso».