Q- Allá usted si lo cree o no, pero yo cumplo con mi deber de advertirle que, según un mensaje electrónico que recibí, la leche que se expende en cartón y que no se vende dentro del plazo de caducidad, retorna a la fábrica para re-pasteurizarla y después vuelve a tiendas, abarroterías y supermercados para su venta.
Según esta versión, es permitido legalmente repetir este ciclo hasta cinco veces, lo que termina dejando la leche casi sin sabor y con una significativa reducción de su calidad y valor nutricional. ¿Cómo saberlo? Muy fácil.
Cuando la leche en cartón llega a los establecimientos que la venden al consumidor final, el envase debe exhibir un pequeño número en la parte inferior, que varía del 1 al 5. Lo que más debe aceptarse es la caja marcada hasta el número 3, es decir, leche que ha sido re-pasteurizada dos veces.
Así que cuando compre leche envasada en cartón, mire la base exterior, y no compre si observa que tiene los números 4 ó 5.
Q- El hogar y centro ocupacional de ancianos San Vicente de Paúl está afrontando aguda crisis porque carece de recursos económicos para adquirir alimentos, medicinas, sillas de ruedas, camas, ropa de cama y de vestir, además otros enseres indispensables para que hombres y mujeres que han superado la tercera edad y que prácticamente sus familiares los abandonaron, puedan subsistir decorosamente y con algunas superficiales comodidades.
Las nobles personas que tiene a su cargo este centro benéfico ruegan a los guatemaltecos individuales y empresas altruistas enviar donativos económicos y en especie, cuyo listado es muy extenso, de manera que a los lectores(as) generosos(as) que tengan la buena voluntad de ayudar, por favor llamen al teléfono 2335-5514, o acudan a la 28 calle 25-28, zona 5, donde, además, podrán darles un saludo de afecto a cerca de 70 ancianos mayores de 75 años de edad.
Los guatemaltecos que me leen en el extranjero por la Internet, pueden escribir a hogar_de_ancianos@yahoo.com
Q- Mi amiga Sylvia me cuenta que en cierto país que no es necesariamente Guatemala, un hombre se aventura a volar en un globo, cuando de repente se percata que está perdido. Maniobra, desciende lentamente y logra divisar a una persona en medio del campo, al que le grita: -¡Disculpe! ¿Podría usted ayudarme? Debo llegar a una reunión dentro de media hora y no sé dónde estoy.
-Claro que sí ?responde-, usted se encuentra en un globo de aire caliente flotando a unos 30 metros de altura, entre los 40 y 43 grados de latitud norte y entre los 58 y 60 grados de longitud oeste. ?Es usted ingeniero topógrafo ¿verdad? ?Efectivamente, ¿cómo se dio cuenta? ?Sencillamente porque todo lo que ha dicho es correcto, pero prácticamente inútil, porque sigo perdido con la información que me ha proporcionado.
-Y usted es político ¿no?, inquiere el ingeniero. ?Sí, señor, ¿cómo lo supo? -Muy simple -repone-, porque no sabe dónde está ni para dónde va. Ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, se halla exactamente en la misma situación en la que estaba antes de encontrarme; salvo que ahora, por alguna extraña razón? ¡la culpa es mía!