Siempre he sido respetuoso de la opinión de mis lectores, de manera que, siguiendo esa línea, con alguna frecuencia voy a dar a conocer resumidamente los comentarios que acerca de mis artículos escriben en la página Web de La Hora, los usuarios de ese sitio.
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Las anotaciones más recientes que he leído se refieren a mi columna del pasado lunes 21, en torno al presidente Colom y su hábito de fumador. Comienzo con el correo electrónico del célebre concertista de marimba Léster Homero Godínez Orantes, quien indica que ese artículo fue «un acertado jalón de orejas para el recién estrenado Presidente de la República, aunque todos comprendemos lo difícil que resulta superar la dependencia de ciertas sustancias, entre ellas el tabaco, no obstante el evidente daño a nuestra salud»
El señor José Alejandro León Castillo advierte que «con la UNE tendremos un amargo despertar», además de enviar saludos a «don Romualdo y su papá», mientras que ítalo Morales, lanza flores a mis artículos y a las humoradas del mencionado amigo mío.
Respecto a otros artículos sobre prematuras críticas al presidente Colom, el colega Marco Vinicio Mejía, a quien presento mis renovadas muestras de solidaridad con motivo de haberse cumplido 14 años del asesinato cometido contra su amada esposa y querida hija, precisa que el Consejo Nacional de Adopciones es un ente autónomo, y quienes lo integran, en el momento mismo de tomar posesión, dejan de representar a las instituciones que los designaron, por lo que, en suma, el régimen de Colom debe respetar el nombramiento que hizo el gobierno anterior.
El lector Leonel Salazar afirma que si al fallecido presidente Ramiro de León Carpio se le calificó de «huevos tibios», el presidente Colom está demostrando que será «huevos crudos» por ceder a lo «caprichos del líder magisterial Joviel Acevedo»; en tanto que Carlos Fernando Hernández López opina que el gobernante «tiene el pleno derecho de nombrar en cargos directivos a personas que considere aptos», y, por su parte, don Guillermo Castañeda Lee dice que a mí se me olvida que el ex presidente Berger «era responsable de todos los nombramientos hechos antes del 14 de enero».
El señor Alejandro Herrera señala que el pueblo eligió al presidente Colom, en gran medida para evitar que no persistiera la corrupción, so pretexto de defender la autonomía de instituciones, y menciona nombres de supuestos corruptos. Gil Zu, del grupo Saker Ti que opera en México, recuerda que «cuando gobernó el general Carlos Arana Osorio, Tito, su hijo, era secretario general de la Presidencia y nadie dijo nada. Ahora hasta la presidenta del Banco de Guatemala y de la Junta Monetaria es inamovible, pese a las escandalosas estafas de los bancos del Café y de Comercio».
Don Héctor Escobar indica que el titular de la Superintendencia de Bancos, en los casos de los dos bancos mencionados, «no cumplió con su deber; es más, se sospecha de su complicidad o tolerancia a los trinquetes financieros. En consecuencia, debería renunciar y el Ministerio Público lo deberá investigar, para meterlo preso»
Gonzalo Gálvez Castillo estima que en lo que se refiere a los períodos de determinados funcionarios, deberían correr paralelos a los ciclos presidenciales, para que los mandatarios «puedan gobernar con entera confianza»; mientras que Alberto Chávez es más contundente al señalar que a tales funcionarios «hay que echarlos afuera, a como dé lugar».
En torno a la señora Sandra Torres de Colom, el ingeniero Carlos Asturias P. dice que «sólo los que vienen desde abajo, pueden comprender el éxito. Los Torres Casanova son gente de pueblo, que entienden a la gente». La periodista Blanca Rosa González afirma que las críticas a la esposa del presidente Colom provienen de sectores que siguen considerando a la mujer como «pasajero de segunda clase», y la señora Irma Grijalva de López critica a Prensa Libre por haber designado «Personaje del año 2007» a la señora Wendy de Berger.
La lectora Raquel Stonne, guatemalteca radicada en los USA, le escribe a Romualdo para contarle que un chapín que vive ilegalmente en Austin, Texas, pregunta al chofer de un colectivo: -¿Este bus me lleva al cementerio? El blanco racista replica: -Por supuesto, si te paras enfrente; será un placer.