Aniversario de Galerí­a El Túnel


La Galerí­a El Túnel, una de las casas de difusión del arte pictórico más importante del paí­s, celebran sus 36 años de actividad, la cual estará adornada por una exposición de varios artistas.

Mario Cordero
mcordero@lahora.com.gt

La inauguración se inaugura hoy, a las 19:00 horas, en la Casa de Té, en el interior del Zoológico La Aurora. La muestra estará abierta al público hasta el 10 de junio, de 9:00 a 19:30 horas.

Como parte de esta exposición, se presentará la obra de más de cien artistas. Asimismo, como centro de esta muestra, se presenta al joven pintor quetzalteco Francisco José Garcí­a.

La Galerí­a El Túnel fue fundada en 1971; desde entonces, ha mantenido su vigencia y su importancia en el medio artí­stico, sobre todo porque el ojo conocedor y atento de su directora, Ingrid Klussmann, ha sabido reconocer en cada momento el talento de los nuevos artistas y la significación y originalidad de sus propuestas, las que, eslabonadas en una trayectoria de 36 años, se funden con la historia reciente del arte guatemalteco.

Tal es el caso del artista Francisco José Garcí­a, un quetzalteco nacido en 1980, quien es el invitado especial de la exposición de aniversario.

Juan B. Juárez, crí­tico de arte, dice de la obra de de Garcí­a que «evidencia el bueno oficio y transpira la misma atmósfera que caracteriza a la pintura de Quetzaltenango: grandes espacios desolados en los que flotan, leves e ingrávidos, objetos minuciosamente detallados que, por su carácter obsesivo y recurrente, alcanzan la categorí­a de sí­mbolos de un inconsciente que pugna por expresarse.»

De acuerdo con Juárez, la obra del pintor quetzalteco, «adquieren una fuerte coloración de suaves ondulaciones cromáticas en las que las grutas y los otros elementos plásticos extraí­dos del ambiente cotidiano parecen oscilar entre el sueño y la realidad.»

Además, el crí­tico de arte consultado también refirió, sobre la obra de Garcí­a, que posee «ambigí¼edad entre lo real y lo oní­rico y esto es lo que le da valor poético a las precisas imágenes creadas por este joven pintor quetzalteco, pues no se puede determinar si su detallado realismo proviene de un apego virtuoso al objeto o surge, más bien, del obsesivo afán de capturar un sueño.»

Por su parte, más de cien artistas acompañan a este quetzalteco en la exposición, dándole alternativas al espectador que se precie en asistir a la muestra. La temática recurrente en la exposición es la tradición, lo cual es interesante en el marco de estos jóvenes artistas,