Con más aporte de madurez deportiva y con un agregado de masa muscular la polifacética Rebeca Rubio se prepara para su segunda cita mundialista de fitness que este año se repetirá en Santa Susana, Barcelona, España.

Aunque con un noveno lugar en el «body fitness» entre las mejores 21 participantes de todo el mundo, la compatriota anhela sacarse la espinita del corazón de haber sido descalificada del fitness atlético, que considera es su pasión número uno que la hace vibrar, sentir y transmitir.
Con su participación por segunda ocasión en el Mundial de Fitness, que será el próximo 3 y 4 de octubre, Rebeca espera que los ojos del mundo se vuelvan a Guatemala, por tanto que va con la mentalidad de estar dentro de las seis mejores y por qué no, aspirando a una de las tres medallas de su especialidad.
¿Emocionada por participar en tu segundo mundial de fitness? Definitivamente, es poder acudir al máximo evento de mi deporte, en donde la motivación es mucho mayor debido a los buenos resultados del año pasado. Creo que hacerse presente en un mundial es la oportunidad para cualquier atleta de medirse realmente consigo mismo y poder asistir por segunda vez permite una evaluación concreta de los avances y los errores.
¿Cómo está siendo la preparación para esta segunda cita mundialista?
Pues me siento mucho más madura deportivamente hablando, siento como si el territorio ya está recorrido en una parte, hay algo que ya es conocido, ya sabés a lo que vas. En la parte técnica, pues recuperada ya de varias lesiones, además que integré nuevos elementos, como entrenamientos de boxeo, cosa que me han dado excelentes resultados aeróbicos y anaeróbicos. Hasta el momento físicamente también hay cambios positivos en gimnasia de masa muscular y tono.
¿No competirás en la misma categoría del año pasado, entonces, en cuál lo harás y por qué?
Bueno, mi especialidad siempre ha sido el fitness atlético, una disciplina que califica dos aspectos, uno es la figura estética, atlética y tonificada, y dos, la ejecución de una coreografía aeróbica con movimientos de fuerza y flexibilidad, gracia y expresión corporal. El año pasado tuve un problema de concentración y fui descalificada de esa categoría por no acudir al escenario en el momento que debía presentarme. La decisión de los jueces fue permitirme competir en «body fitness», en donde solamente califica la figura. Aunque mi novena posición en la general fue muy buena, este año la espinita me quedó en el corazón, y estoy preparándome para el fitness atlético.
¿En tu categoría la mentalidad es mejorar tu participación?
Es correcto, tengo la madurez competitiva, después de 8 años de estar dedicada a este deporte, siento que este año reúno las características físicas, emocionales y profesionales para poder estar en la élite del evento. Mi mente enfoca poder figurar en la final, en donde solamente 6 competidoras logran llegar. No está demás aspirar una de las tres medallas que el campeonato otorga, por qué no.
¿Visualizas estar entre las primeras diez mejores?
Creo que entre las primeras 6. He comprobado que las expectativas determinan mucho (siempre y cuando la preparación de alto rendimiento esté correcta) del resultado de un atleta. El año pasado soñaba con estar en las primeras diez, ahora voy por más.
¿Tienes un problema con alguno de tus tobillos, podría afectar esto tu participación en el Mundial?
Sí, en una práctica tuve un esguince en el tobillo izquierdo, pero está bajo control. La lesión me dejó fuera solamente 24 horas, luego ya estaba entrenando otras áreas compatibles como tronco superior, abdomen, flexibilidad. Además estoy sintiendo mucha mejoría en pocos días, por lo que volveremos al ritmo normal en unos días. Las lesiones hay que tomarlas del lado positivo, pueda que tu cuerpo tome ese tiempo para recuperarse y poder culminar de mejor forma. A mí me ha servido mucho también para forjar la parte mental como atleta, la fortaleza de mente debe sobrepasar cualquier obstáculo como estos.