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A los Angels la hora de la verdad les llegó mucho antes de lo que habían planeado, y después de perder los dos juegos en su frustrante excursión a Nueva York están obligados a la victoria cuando hoy pongan en marcha, en el Parque de Anaheim, el juego tres de la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los Yanquis.
A su regreso del Este, el equipo de Mike Scioscia entrenó en su campo con el fin de poner a punto sus armas para iniciar la serie de tres juegos en casa, en los que bien podrían escribir un capítulo grande para su historia, o despedir lánguidamente una postemporada que empezó con el mejor pronóstico. Lo sabe Scioscia, quien pronto quiso puntualizar el estado del equipo y el nivel de compromiso frente a lo que se viene.
«Nos jugamos un semana crucial y tenemos que jugar a nuestro nivel. Yo sé que así podemos derrotar a los Yanquis. Ellos son, como siempre, un equipo extraordinario, pero podemos ganarle. Usted vieron que sí», asegura el mánager, quien ha destinado a Jered Weaver como su abridor para enfrentar al veterano Andy Pettitte, y de paso anunció el regreso de Howie Kendrick a la segunda base en lugar de Izturis.
Lo anterior tiene que ver con que quiere más bateadores derechos para enfrentar a un zurdo (Pettitte), que con el error lamentable del venezolano que costó la derrota en el Yankee Stadium.
Al respecto, Vladimir Guerrero, quien el sábado dejó siete corredores esperando remolque con dos outs, tiene su propia opinión.
«Jugamos bien en Nueva York. No pudimos batear el hit que necesitábamos para ganar, pero este equipo es agresivo y con Dios adelante y nuestra pelota, vamos a ganar. Esperen… esperen que a esta serie todavía le faltan algunos juegos más», advierte el gigantón.