Analizando a Corea del Norte a través de la doctrina Juche


En uno de los múltiples programas radiales, Análisis Internacional, que tuve la oportunidad de producir y conducir, analizamos en compañí­a del buen amigo, académico y diplomático chileno Marcos Correa y a la luz de su Tesis de Maestrí­a presentada en la Universidad de Chile el denominado conflicto «frí­o en caliente».

Lic. Carlos Escobedo

Entrar en consideraciones históricas no es mi objetivo, mucho menos en consideraciones de carácter polí­tico en momentos en los cuales la diplomacia deberá jugar su papel más asertivo con la finalidad de evitar lo que muchos analistas consideran una peligrosí­sima y tensa situación derivada del reinicio del programa nuclear norcoreano.

Tenga presente al hacer su propio análisis, más allá de la evolución de la situación histórica que dividió a la Pení­nsula, el desarrollo a lo interno de cada uno de los regimenes. Habrá que tener muchí­simo cuidado y evitar exaltar o señalar por otro lado, la imparcialidad juega un papel preponderante en el análisis de los conflictos, el facilismo suele llegar sino se cuentan con todos los elementos para armar el rompecabezas. Insisto, en el análisis de coyuntura o estructural habrá que tener en cuenta tres elementos: antecedentes (históricos), actores (primarios y secundarios), manejo de información (directa o indirecta).

El propio Comité Central del Partido del Trabajo de Corea define a la filosofí­a Juche como: «una filosofí­a original cuyas tareas y principios difieren de modo radical de los de la filosofí­a precedente», bajo esta premisa habrá que entender que la contracción en el proceso de negociación es una condición válida para ellos y tendrá que analizarse bajo la óptica occidental pero compenetrados de la filosofí­a Juche «los principios originales».

Algunos analistas han insistido en señalar que el programa de nuclearización norcoreano tiende hacerse notorio en la medida que se necesita asistencia financiera y de cooperación. La asistencia alimenticia que proporciona la ONU a través del Programa Mundial de Alimentos es impresionante. Otras naciones hacen lo propio.

«Juche significa adoptar el papel de maestro de la revolución y reconstrucción de tu propio paí­s. Esto significa un proceder independiente y creativo de cada uno con el fin de adaptar las soluciones a los problemas que puedan aparecer en el proceso de revolución y construcción» Wikipedia. Dentro de lo que se contempla: a) el aspecto militar es más importante que la polí­tica; b) Defensa de la independencia económica y polí­tica respecto a paí­ses extranjeros. c) Voluntarismo; d) Nacionalismo exaltación de los sí­mbolos nacionales y la defensa de la patria norcoreana ante la amenaza imperialista y e) Respeto y defensa de la cultura tradicional coreana.

Este es el inicio de una serie de reflexiones sobre la óptica de la negociación de conflictos que se sustentan en la diferencia conceptual del mundo y que pasa por el análisis antropológico, sociológico, polí­tico, económico e inclusive religioso que prometo adelantar para las próximas semanas. Cierto es que, a la región le deben llegar tiempos de paz, en la medida que entendamos mejor el conflicto estaremos más capacitados para citar, señalar, discutir, proponer soluciones.

En lo personal y por la paz de los pueblos amigos que se encuentran involucrados en el proceso, propongo un análisis racional y que prevalezca la negociación.

Politólogo con orientación en Relaciones Internacionales y estudios de posgrado en Derecho Internacional y polí­tica.