Analizan las reacciones de las autoridades por resarcimiento


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Tras las declaraciones del presidente Otto Pérez Molina, quien aseguró que no aceptará presiones del Gobierno de Estados Unidos, analistas consideran puede existir alguna fricción diplomática de Guatemala y Estados Unidos.

Por Eder Juárez
ejuarez@lahora.com.gt

Cristhians Castillo, del Instituto de Problemas Nacionales de la Usac, indica que las condiciones que Estados Unidos hace en términos de cooperación en materia militar y financiera, es un serio revés a la política económica guatemalteca, puesto que en momentos de crisis financiera como las que está pasando el Gobierno actual; poniéndose como el Presidente “respondón” no contribuye a que Estados Unidos ablande su política exterior.

Castillo indica que la política exterior de la nación norteamericana es una política de “garrote”, con el destino manifiesto donde se impone una agenda internacional basada en sus intereses. Entonces las declaraciones del Presidente ponen en una línea de conflicto con el hegemón de la región latinoamericana. 

Sin embargo, Raquel Celaya de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies) considera que Guatemala mantiene relaciones oficiales en un muy buen nivel, entonces este tema se ha generado a nivel de Senadores, por lo que no hay una relación bilateral que tenga el mismo peso.

Entretanto Álvaro Velázquez, analista político dice que las declaraciones de Pérez Molina demuestran ignorancia del contenido de la resolución de Ley de Asignaciones Consolidadas, aprobada en EE. UU. en enero, y sobre todo una insensibilidad con los pobladores de Chixoy.

A consideración de Velázquez no habrá un problema diplomático, pero lo que le corresponde al Estado de Guatemala es cumplir con el mandato firmado con los pobladores de Chixoy pagaderos en diez años.