El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizará en su próxima asamblea las consecuencias que la crisis europea podría tener en la América Latina y el Caribe para actuar en consecuencia con planes de contingencia.
Así lo indicó en rueda de prensa Koldo Echabarría, gerente de Planificación Estratégica y Efectividad de Desarrollo de la entidad y agregó que el BID, con su capitalización de 70.000 millones de dólares para un total de 170.000 millones de dólares, «está mejor posicionado» para atender las urgencias que puedan ir presentándose.
«A esos efectos las autoridades del BID preparan planes de contingencia para ir en ayuda, lo más rápida posible, de algún país que pueda sufrir efectos más fuertes. Será una respuesta rápida», dijo el español.
Echabarría estuvo acompañado por Tracy A. Betts, representante del BID en Uruguay, y Marcelo Cabrol, gerente de Relaciones Exteriores del BID. La entidad realizará este fin de semana su Asamblea de Gobernadores que reunirá a casi 4.000 delegados del banco y de organismos privados y estatales.
El argentino Cabrol dijo que otro punto a ser considerado será el de la seguridad, un mal que afecta a toda la región, y los planes para hacerle frente a la delincuencia no sólo desde el enfoque policial sino también social.
Cabrol dijo, sin embargo, que se espera que los países en el marco de una situación de crisis «reduzcan sus planes sociales».
Asimismo, se destacó que a través del Fondo Multilateral de Inversión se instalará un observatorio para enfrentar el cambio climático, un punto más de la intensa agenda del BID.