Las declaraciones del presidente Otto Pérez Molina sobre los resultados en materia de seguridad que se verían al finalizar su administración, tuvieron diferentes reacciones por parte de analistas en materia de seguridad, quienes no coinciden con la percepción del mandatario en la situación de violencia.
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El Presidente se dio cita ayer al foro organizado por la Asociación de Gerentes de Guatemala, junto a la vicepresidenta Roxana Baldetti, donde fue cuestionado sobre diversos temas, dentro de los cuales la violencia fue uno de los principales.
Pérez Molina reiteró que cuando finalice su Gobierno espera entregar un Estado más eficiente en los mecanismos de seguridad y que los resultados globales se mirarán en dos años y medio mientras se dan avances. Asimismo, indicó que su gobierno en un año y medio había reducido la tasa de homicidios de 39 a 34 casos por cada cien mil personas.
Estos comentarios desataron opiniones de inconformidad que acusaban al Presidente de mostrar letargo a un problema de urgencia nacional. El analista político de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, Javier Brolo, opina “debe de haber una expectación de resultados paulatinos y no hasta el final de gobierno, donde se demuestren los desafíos y los resultados obtenidos”.
Parte de la preocupación de la población es la eficiencia con la que el Estado implementa los recursos del presupuesto para resguardar a los ciudadanos. “No debe dejarse de fiscalizar como se utilizan los recursos de la población en materia de seguridad. Lo rescatable es que existan espacios para tener acceso a los pensamientos de las autoridades”, señala Brolo.
Eleonora Muralles, directora de Familiares y Amigos contra la delincuencia y el Secuestro, opina que “lo preocupante es ver la promesa de que en cuatro años se puede resolver la violencia en el país”.
Según Muralles, para que el gobierno pudiera obtener resultados que ayuden a mejorar su imagen hubiera tenido que haber definido planes de acción antes de la entrada en funciones de su administración.
“Tuvieron bastante tiempo para hacer planes más elaborados que los que están actualmente en temas seguridad y violencia. Tener 14 o 15 muertes diarias no es motivo de orgullo aunque haya existido alguna reducción de muertes”.
Sandino Asturias, director del Centro de Estudios de Guatemala, sostiene que el actual gobierno aunque es diferente en el discurso no ha sido innovador en las estrategias para combatir la violencia que azota las calles.
“No hay ningún cambio en la política de seguridad, sigue permaneciendo la idea de lo reactivo en lo militar. El gobierno de Colom nos acostumbró a estados de sitio y el gobierno actual a fuerzas de tarea”.
Lorena Escobar, analista de seguridad de Asíes, dice sobre los malos resultados “lo que evidencia es que no se cumple la Ley marco del sistema nacional de Seguridad para que se maneje una misma información y las instituciones se vean fortalecidas a través de la coordinación”.
Asturias opina al respecto sobre la tendencia de homicidios “lo que ayuda ha venido desde que arribo Amílcar Zarate y los dos años de la fiscal Claudia Paz y Paz, donde se ha visto una mejor coordinación entre el Ministerio Público y fuerzas policiales”.
No es la primera vez que el Presidente comenta sobre tema de seguridad y causa revuelo. Anteriormente el mandatario aseveró que el 32 por ciento de los homicidios eran causados por venganzas personales, asimismo, señaló que no todos los guatemaltecos estaban expuestos a la violencia sino sólo “ciertos guatemaltecos”.