Análisis jurí­dico a la invasión  de la Usac


«La ley es dura, pero es la ley»

 

A más de un mes  sin resolver el problema de la Usac, los guatemaltecos  nos    preguntarnos  si las manos  guerrilleras que movieron a los sancarlistas en el pasado estarán metidas nuevamente  entre sus aulas, para evitar que los jóvenes que quieran estudiar y superarse logren hacerlo;  manteniendo a los otros ciegos en la creencia que los inscritos en la universidad del pueblo pueden suspender clases a nombre de autonomí­as mal entendidas y libertades coartadas.

Edith González

El columnista ílvaro Velásquez,  (Siglo Veintiuno, 16//9/.2010.)  dice «Así­, un tal alias Chorizo, vocero de EPA, bien podrí­a estar respondiendo a intereses partidistas concretamente con la bancada Lider…»

Los integrantes de la EPA, Estudiantes por la Autonomí­a, dicen defender la  Autonomí­a Universitaria sin embargo ésta no es más  que la  condición en la cual la universidad conserva, con entera libertad e independencia aquello que constituye su manera de ser esencial: la enseñanza y la libertad de cátedra.

No es un territorio dentro del Estado de Derecho, sino un organismo colectivo social con fines eminentemente cientí­ficos y  solo sobre ello es que cae el concepto de autonomí­a, por cuanto depende  del presupuesto nacional para su subsistencia y de los demás órganos estatales para su control y orden.

La EPA afecta el bien común: limitando el trabajo de  docentes, la preparación a estudiantes,   no permite  libre locomoción  y crea caos. 

El licenciado Estuardo Oliva, con 15 años de ejercer como penalista, y un posgrado en Derecho Penal por la Usac, sostiene que los estudiantes que ocupan la Usac,  caen en    delitos, que son perfectamente punibles, de acuerdo a la ley.

Significa que por estos delitos pueden recibir  sentencias severas, pues que sean estudiantes no les exime del cumplimiento de la ley  y  el acatamiento de las disposiciones emitidas  por la Corte de Constitucionalidad.

  Igualmente  cree que se trata de acciones  promovidas por polí­ticos  que impiden   a la Usac desarrollar la labor universitaria y cumplir con su mandato. Añade que  el Consejo Superior Universitario CSU, cae en  delito de Omisión, al no denunciar ante la autoridad respectiva, la comisión de estos  delitos.

 

 Por su parte el CSU plantea la creación de un Consejo Universitario, para revisar esta situación legal y el Colectivo La Gotera, de la Escuela de Historia, llama  a tomarle la palabra  y nombrar una comisión de honor  para establecer un cronograma de cumplimiento y respeto de los acuerdos.

Ahora, si la EPA no quiere  es porque tácitamente acepta su politización y  se debe actuar  con la ley en la mano contra ellos.