La eventual emisión de Bonos del Tesoro para pagar parte de la deuda flotante del Ministerio de Comunicaciones, por Q3 mil 500 millones sigue generando opiniones encontradas. Edgar Barquín, presidente del Banco de Guatemala asegura que la Junta Monetaria actuó apegada a ley, dentro de las funciones que esta otorga y que la ilegalidad de la deuda flotante no fue analizada porque no está en las funciones de la Junta Monetaria (JM).
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Barquín también explica que la Junta Monetaria no avaló ni respaldó los bonos, sino se limitó a emitir una opinión de la incidencia de éstos en la balanza de pagos, en el medio circulante y la inflación del país. Asimismo, indicó que la JM en ningún momento analizó la ilegalidad de la deuda flotante del Micivi, pues manifiesta que esto no es competencia de la JM.
“El expediente enviado por el Ministerio de Finanzas a la Junta Monetaria habla que el destino de estos recursos es para inversión pública. Si el Congreso lo cambia o no, ya es una decisión de los diputados. Sin embargo, la responsabilidad constitucional y legal del destino de estos fondos le compete al Congreso de la República. Si ellos deciden pueden dejarse (los bonos) para inversión pública, si ellos deciden se puede disponer para pagar la deuda o como algo mixto”, expresó Barquín.
El presidente del Banguat dice que la recomendación técnica de la JM es que el déficit fiscal de este año sea alrededor del 2,2 por ciento o menos, con el propósito de resguardar la estabilidad macroeconómica en el mediano y largo plazo.
RECHAZAN DEUDA
Por aparte, la American Chamber of Commerce (Amcham por sus siglas en inglés), aduce estar en contra de la emisión de estos bonos pues pondría en riesgo la economía y las finanzas de país, pues considera que el Estado guatemalteco ya ha superado su capacidad de gasto.
Asimismo, avizoran una etapa de crisis financiera como la de países europeos (Italia, Francia, España, Grecia), si no se clausuran algunas secretarías del Gobierno y se hacen otros recortes en gastos de funcionamiento «innecesarios».
“Es una maña política el pagar deuda con deuda. El país está ya en el límite de su capacidad de pago. Se habla que se tiene un margen que no sobrepase el 2.2 por ciento. Pero el problema más grande es la capacidad de pago del país. No existe una política de recorte significativo de gasto, es decir que se adquiere más deuda y el país no tiene con qué pagarla”, declara Carolina Castellanos, directora de Amcham.
Amcham aboga por un recorte significativo en gastos de funcionamiento del Gobierno. Además consideran que el pago de la deuda mediante la emisión de bonos no es la forma correcta, técnica ni financieramente hablando.
“Hace falta una política de recorte de gasto. No algo como lo que hicieron hace unos meses de ya no viajar tanto o que no compren vehículos. Hay que cerrar oficinas y hacer un recorte profundo para que el país no se hunda por las deudas. El Gobierno no lo está haciendo y solo lo resuelve con más deuda”, puntualizó la ejecutiva.