Al escribir sobre los incidentes entre Colombia y Ecuador y sus eventuales repercusiones regionales, sin tan siquiera alcanzar a darme cuenta me retraía en un tema interesantísimo de la ciencia política, el análisis de coyuntura.
Debo aclarar que para no hacer de esta columna una entrega tediosa o sin aliento, intento semana a semana involucrar desde el análisis internacional situaciones de interés general que les anime a los lectores a investigar y conocer en profundidad las raíces que originan la conflictividad nacional e internacional.
Recientemente «chateando» con mi hijo Ignacio de 14 años y de quien no me cabe la menor duda se decantará por vocación propia por la política, nos escribíamos sobre el tema de la balanza comercial, como parte de una tarea del colegio, paulatinamente y sin querer nuestra conversación se fue desdibujando hasta entrar a especular sobre las próximas elecciones en los Estados Unidos, ¿Quién será el próximo Presidente? ¿Quién será el nominado demócrata? Nos escribimos sobre la crisis financiera de los Estados Unidos, del precio del petróleo, del desplome del dólar, etc., etc., hasta llegar a temas de fútbol y de la Selección Nacional, temas que también por supuesto nos gustan.
Justamente en ese momento volvió a resurgir la idea de escribir sobre el tema del análisis de coyuntura, una herramienta de suma utilidad para las proyecciones, para la prospectiva, para la generación de aliados y movimiento de fuerzas, siendo así que el análisis de coyuntura se constituye en una autentica planeación estratégica que trasciende el ámbito de la simple visión táctica.
He dejado en el tintero análisis de análisis, por cuestiones de tiempo y espacio me ha resultado imposible generar prospectiva política sobre temas que siguen apasionando. Esta semana he seguido con cierta meticulosidad algunos acontecimientos que desde hace tiempo me han interesado. Las libertades civiles en China y la situación en el Tíbet, así mismo he seguido la visita de Mcain a Oriente Medio, la anulación de las elecciones primarias demócratas en La Florida y Michigan, la toma de posesión de un primer Gobernador invidente y afroamericano que sin duda tendrá repercusiones en el voto demográfico americano, dejando en evidencia que en los Estados Unidos todo es posible.
¿Pero por qué el tema del análisis de coyuntura? Vuelvo a retomarlo, por una sencilla razón, los analistas no son cartománticos o pitonisas que leen el futuro a través de las cartas o por una bola de cristal, los analistas adicional a la lectura y la experiencia tienen que dominar ciertas técnicas de las ciencias sociales que les permitan generar el mejor vaticinio posible, añádale si desea una pizca de corazonada que resulta válida desde la circunstancia de hechos similares vividos con anterioridad y tenga la certeza que podrá aproximarse a eventos que sin duda pueden ser modificados con estrategias políticas.
A lo largo de mi experiencia en estos escasos seis años haciendo análisis y prospectiva en diferentes medios locales e internacionales, en donde he tenido el honor de hacerlo, he descubierto que todos los elementos como en un sistema se encuentran relacionados, no existe situación alguna que no guarde correlación con la otra, por ello, para realizar análisis precisos, regla número uno, sustráigase de la coyuntura, desapasiónese, vuélvase cabeza fría por unos instantes. Regla numero dos: conozca con la mayor precisión posible los antecedentes culturales, sociológicos (religión, costumbres, etc.), el entorno natural (recursos), la economía, la historia de política, como en una especie de monografía de la realidad que pretende investigar, recuerde que al final lo que percibe con su prospectiva es generar una tesis propia.
Indague sobre los actores que intervienen en el conflicto, que rol juegan, hacia donde se mueven, cuál es el grado de incidencia. Utilice diferentes fuentes de información, lea, escuche, vea, contradígase, contradiga, sólo de este proceso dialéctico será capaz de generar teoría. Finalmente, en la era de la información y el conocimiento viaje virtualmente al lugar de los hechos y apersónese en el contexto, esto le dará la posibilidad de entender de mejor forma lo que acontece.
Así pues, como se dará cuenta todos somos potenciales analistas. He de precisar como en una fórmula matemática que la acumulación de coyunturas (variables) tiende a potencializar conflictos radicales y convertirlos en estructurales, lo cual vuelve aun más compleja y fascinante al mismo tiempo ciertas circunstancias.
He de finalizar este artículo diciendo ¡Gracias Nachito por ser mi inspiración! ¡Gracias mijo! por ayudarme a recordar un tema apasionante.
Politólogo con orientación en relaciones internacionales y estudios de posgrado en Derecho Internacional y Política.