América Latina se alinea al reclamo de Estado palestino


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Con apoyo sólido de América Latina, autoridades palestinas esperan que la ONU apruebe la creación de un estado en las fronteras existentes hasta 1967, y, con ello, fortalecer su postura en una negociación de paz con Israel.

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Por MARCO SIBAJA BRASILIA / Agencia AP

La conformación de un Estado palestino se perfila como uno de los temas centrales de la agenda de Asamblea General de la ONU.

Aunque no todos los paí­ses latinoamericanos han definido cómo votarí­an, autoridades palestinas cuentan con un respaldo expresivo de casi todos los paí­ses de la región.

«Yo estoy relacionado con América Latina desde 1975 y nunca hubo un momento tan favorable», comentó a The Associated Press (AP) el embajador palestino en Brasil, Ibrahim al Zeben, sobre el apoyo recibido en la región.

Recordó que en 1947, en las Naciones Unidas, la mayorí­a de los paí­ses latinoamericanos votaron a favor o se abstuvieron de la creación de los dos estados: Israel y Palestina.

«Por lo tanto (el apoyo latinoamericano) es una actitud de consecuencia con una posición histórica de reconocer la existencia de dos estados», expresó el diplomático palestino, hablando en español.

La AP solicitó entrevista con el embajador israelí­ en Brasil pero no respondió antes del cierre de esta información. Autoridades israelí­es han dicho que no se oponen a la creación del Estado palestino, pero rechazan su votación en la ONU por considerar que debe ser alcanzado mediante una negociación y no por acuerdo externo o declaración unilateral.

El ministro palestino de Relaciones Exteriores, Riad Malki, ha recorrido los paí­ses latinoamericanos en busca de apoyo para una votación en la ONU, y la mayorí­a comprometió su voto cuando el tema llegue a la Asamblea General de la ONU, formada por 193 paí­ses.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, tiene previsto presentar el viernes 23 su petición de creación del estado palestino y su admisión como miembro pleno de la ONU. Actualmente la Organización para la Liberación Palestina (OLP) participa como observadora en el organismo mundial.

A partir de su presentación, la solicitud palestina entrarí­a en la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU donde debe ser votada en una fecha que está por definir, aunque su éxito dependerá de que Estados Unidos, contrario a la votación en la ONU, no utilice su derecho al veto para impedir su aprobación.

Washington defiende la tesis israelí­ de que el tema no debe ser abordado por la ONU sino que debe surgir de una negociación entre palestinos e israelí­es.

El presidente estadounidense Barack Obama dijo la semana pasada a corresponsales hispanohablantes que su gobierno iba a «objetar muy categóricamente» la pretensión palestina por considerar que no conducirí­a a la solución esperada.

Sin embargo, los palestinos consideran que su admisión como miembros plenos de la ONU servirá para presionar a Israel a negociar un acuerdo de paz en que reconozca al estado palestino.

En caso de que el Consejo de Seguridad aprueba la petición, serí­a sometida a consideración de la Asamblea General de la ONU, donde los dirigentes palestinos confí­an en obtener un amplio respaldo.

Brasil y Colombia representan a la región en el Consejo de Seguridad, de 15 miembros. De esos dos paí­ses, Brasil fue el primero de la región en reconocer el estado palestino en las fronteras de 1967, antes de la Guerra de los Seis Dí­as que condujo a la actual ocupación israelí­ de los territorios palestinos.

Sin embargo, la postura de la mayorí­a de los paí­ses de la región de reconocer el derecho palestino a existir dentro de su estado no es incompatible con el apoyo a Israel.

En palabras del ministro argentino de Relaciones Exteriores, Héctor Timmerman, su paí­s está «a favor del reconocimiento del estado palestino» pero también «se reconoce el derecho de Israel a vivir en paz y tener una frontera pací­fica».

El analista argentino Pedro Brieger destacó que Argentina reconoció al Estado palestino «en sintoní­a con otros paí­ses de la región, lo hizo siguiendo a Brasil, que aspira a convertirse en interlocutor en las negociaciones de paz de Medio Oriente».

Otros paí­ses cuya polí­tica externa es más cercana a la de Estados Unidos podrí­an abstenerse de votar la petición palestina cuando llegue a la Asamblea General, como esperan algunos analistas en el caso de México y Colombia.

En México, la cancillerí­a no respondió a una solicitud de la AP para hablar sobre la posición del gobierno, el cual ha manifestado una postura cautelosa desde principios de agosto, cuando señaló que «apoya la visión de dos Estados: Israel y Palestina, que convivan dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas, de conformidad con las resoluciones de Naciones Unidas».

«México es de los pocos paí­ses de América Latina que probablemente se abstendrán en esta votación», dijo a la AP Stéphan Sberro, experto en temas de medio oriente del Instituto Tecnológico Autónomo de México.

Para el académico, México «es muy cauto» particularmente porque no tiene nada qué obtener si apoya a Palestina, además de que está ubicado en posiciones más cercanas a Estados Unidos para mantener el estatus quo.

La canciller colombiana Marí­a Angela Holguí­n informó recientemente que el gobierno todaví­a no han tomado una decisión y que esperará hasta ver los textos de las resoluciones en la ONU.

«Nosotros lo que sí­ quisiéramos y lo hemos sostenido siempre, desde la primera resolución del (año) 47, donde Colombia también se abstuvo, es que esto se logre a través de un diálogo y una negociación y no simplemente imponiendo el estatus de Estado observador, porque de eso no se saca nada», dijo Holguí­n.

En el otro extremo del espectro polí­tico, paí­ses con gobiernos de izquierda llegaron incluso a romper relaciones diplomáticas con Israel, como Bolivia, Nicaragua y Venezuela.

Esas naciones integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba) junto a Cuba, Ecuador, Dominica y San Vicente y las Granadinas, que el 9 de septiembre emitieron una declaración de apoyo a la aspiración palestina de convertirse en miembro pleno de las Naciones Unidas.

La profesora Elsa Cardozo, de la Universidad Central de Venezuela, consideró «inevitable» el reconocimiento del Estado palestino en la ONU, y que tal decisión significará una «presión mayor sobre el proceso de paz.

El embajador Alzaben coincide con esa opinión.

«El mundo entero está a favor de la creación del Estado de Palestina y de su admisión (a la ONU) porque es el comienzo del fin de una injusticia y de un conflicto que ha atormentado al mundo. Ya es hora que el mundo descanse de israelí­es y palestinos», declaró el diplomático.

DECISIí“N
España reconoce derecho


Repo_R1«Creemos que la posición de la Autoridad Palestina de llevar su caso al pleno de la Asamblea es legí­timo, sin embargo, lo fundamental es el retorno de la mesa de negociaciones con el gobierno de Israel y en ese sentido han estado trabajando los miembros de la comunidad europea», dijo recientemente  la ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, Trinidad Jiménez,.

«Lo más importante en estos momentos es conocer de cerca el contenido de la propuesta que presentará Abbas a los miembros de la ONU y posteriormente buscar un punto en el cual podamos coincidir para proceder a votar la resolución», agregó

A la pregunta de que la solicitud de Abbas a ser admitido en la ONU sea un fracaso de la diplomacia mundial para alcanzar un acuerdo de paz entre palestinos e israelí­es, la ministra calificó el tema de muy complicado.

«No creo que esto signifique un fracaso de la diplomacia. Yo dirí­a más bien que el conflicto entre palestinos e israelí­es es demasiado complejo y que no se resuelve de la noche a la mañana».

VENEZUELA
La carta de Chávez


Repo_R2El presidente venezolano Hugo Chávez defendió en la carta  dirigida al secretario general de la ONU Ban Ki-Moon «el derecho de Palestina a convertirse en un paí­s libre, soberano e independiente. Se trata de un acto de justicia histórico con un pueblo que lleva en sí­, desde siempre, todo el dolor y el sufrimiento del mundo».

Una copia de la carta fue entregada por el canciller venezolano Nicolás Maduro al Ministro de Relaciones Exteriores de Palestina, Riya Al-Maliki. Ambos se reunieron en la oficinas de la misión venezolana la mañana del martes.

En el documento, Chávez criticó con dureza la polí­tica internacional hacia el pueblo palestino.

«Contra quienes sostienen, falazmente que lo ocurrido al pueblo palestino no es un genocidio, el mismo (filósofo francés Gilles) Deleuze sostiene con implacable lucidez: En todos los casos se trata de hacer como si el pueblo palestino no solamente no debiera existir, sino que no hubiera existido nunca», dijo Chávez. «Es, cómo decirlo, el grado cero del genocidio: decretar que un pueblo no existe; negarle el derecho a la existencia».

ARGENTINA
Marchan por Palestina


Repo_R3Representantes de la comunidad palestina en Argentina y distintas organizaciones sociales marcharon el martes por el centro de la ciudad hasta la delegación local de las Naciones Unidas en apoyo al reconocimiento de Palestina como estado soberano.

La convocatoria, que reunió a más de 1.500 personas, estuvo a cargo del Comité Solidaridad con Palestina y contó con la adhesión de las Madres de Plaza de Mayo y de otros organismos defensores de derechos humanos, así­ como también agrupaciones sindicales, estudiantiles y polí­ticas.

«Tenemos un amplio espectro de organizaciones argentinas respaldando este pedido de reconocimiento de Palestina como estado soberano en Naciones Unidas. Esto no es en contra de nadie sino a favor del pueblo palestino», explicó a AP Televisión Rafael Araya Masry, de la Federación de Entidades Argentino-Palestinas.

La movilización, encabezada por una larga pancarta con los colores de las banderas de Palestina y de Argentina y la frase «Palestina, estado soberano», comenzó en una plaza rodeada por distintas universidades públicas en el centro de la capital.

Argentina reconoció al estado palestino «en sintoní­a con otros paí­ses de la región, lo hizo siguiendo a Brasil, que aspira a convertirse en interlocutor en las negociaciones de paz de Medio Oriente».
Pedro Brieger
Analista