Amenazan a Woody Allen con su vida sexual


Woody Allen se enfrenta a un posible resurgimiento del escándalo que vivió a principios de los noventa, cuando, casado con la actriz Mia Farrow, comenzó una relación sentimental con Soon Yi Previn, hija adoptiva de ambos y por la que fue denunciado por su mujer por acoso sexual. Y todo porque la principal empresa de camisetas de Estados Unidos, American Apparel, utilizó el año pasado sin permiso una imagen antigua del director, que tiene como polí­tica no anunciar productos estadounidenses, para promocionar su ropa.


Ante ello, Allen interpuso una demanda contra la compañí­a, a la que exigió diez millones de dólares por la utilización de su imagen. Y allí­ fue cuando empezó la polémica. American Apparel cree que la suma que pide el director es muy alta para una campaña que duró una semana y que sólo fue expuesta en Nueva York y Los íngeles.

Ahora, con tal de no pagar tan alto precio, la empresa parece estar dispuesta a cualquier cosa. Así­ lo han demostrado sus abogados al anunciar que están dispuestos a sacar a la luz todos los escabrosos detalles del escándalo que protagonizó el director al ser descubierta su relación sexual con Soon-Yi , que en 1997 se convirtió en su mujer.

«Nuestra campaña no puede haber dañado la reputación de Allen, porque él mismo ya la arruinó en esa época», ha dicho Stuart Slotnick, abogado de American Apparel, preparándose para el juicio que comienza el 18 de mayo próximo y tras el que el director neoyorquino espera recibir los 10 millones de dólares por los que demandó a la compañí­a.

«Allen espera que le paguemos esa altí­sima suma por el uso de su imagen en vallas que se montaron y bajaron en menos de una semana. Nos parece que con ese precio, el director está sobrestimando el valor de su imagen»», ha dicho Slotnick a The Daily Telegraph. «Tras los muchos escándalos sexuales con los que se le ha asociado, el utilizar su imagen para promocionar los productos de una compañí­a no es tan caro como él se imagina».

Y es que el año pasado, cuando Allen se dio cuenta de que existí­an vallas publicitarias con su fotografí­a en anuncios de American Apparel, denunció a la compañí­a por esa cifra argumentando que él no cobrarí­a menos por la utilización de su imagen. Ahora, ante la amenaza de la empresa de utilizar detalles del escándalo vivido hace años por la familia del director, los abogados de Allen han declarado que la batalla legal se estaba convirtiendo en «vejatoria, opresiva, hostigadora y poco relevante».