Amenaza constante de drones genera deseo de venganza


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Akhtar Zaman no puede recordar cuál fue el último día sin aviones no tripulados estadounidenses sobrevolando su pueblo de Tappi, en Waziristán del Norte: es probable que en algún momento de 2008, cuenta este granjero paquistaní de 38 años.

Por Can Merey Islamabad / Agencia dpa

Desde entonces, durante «las 24 horas del día», drones estadounidenses sobrevuelan este territorio paquistaní situado en la frontera con Afganistán.

El zumbido omnipresente de los drones y la constante posibilidad de morir casi vuelve loca a la gente, se queja Zaman. Precisamente uno de esos aviones mató a su hermanos Akbar, un maestro de religión, a lanzar un misil que impactó en el automóvil en el que viajaba. Ocurrió el que el 8 de enero de 2010.