Amatitlán, Villa Nueva y Petapa con 400 maestros en 011


El miércoles recién pasado, fue un dí­a especial para más de cuatrocientos maestros del sector sur del departamento de Guatemala, pues ¡al fin! se hizo realidad uno de los ofrecimientos de campaña electoral del actual equipo de Gobierno de la República de Guatemala como lo fue: entregar nombramientos en el cargo de docentes para los niveles de educación preprimaria y primaria.

Fernando Mollinedo
fermo@intelnet.net.gt

Los más de cuatrocientos mentores fueron los ganadores de la convocatoria  número 23, correspondiente a los municipios de Amatitlán, Villa Nueva y San Miguel Petapa y la toma de posesión de sus cargos en el reglón 011 o sea presupuestados es la culminación de una de las luchas magisteriales promovidas para beneficio del sector docente, pues esto les proporciona estabilidad laboral y permite una planificación escolar anual con la certeza de que los docentes estarán en servicio todo el ciclo escolar.

Según la página Web del Ministerio de Educación, fueron entregados 10,399 nombramientos por medio de las 25 Direcciones Departamentales de Educación en toda la República de Guatemala; de ser así­, pues enhorabuena para los docentes que dejaron de sufrir las vicisitudes de tener sueldo solo durante 10 meses al año.

Los sectores a que hago referencia; Amatitlán, Villa Nueva y San Miguel Petapa se han significado en los últimos años por haberse convertido en áreas de peligrosidad social en cuanto a la delincuencia común, lo cual significa que los docentes trabajan en zonas de alto riesgo; sin embargo, su labor de enseñanza y guí­a para la niñez y juventud será ahora reforzada con la confianza de saberse integrados al sector presupuestado.

Entiendo que el sector magisterial atraviesa muchos problemas de orden técnico, desde la carencia de una verdadera supervisión técnica docente, hasta la falta de inmuebles, pago impuntual de los servicios de energí­a eléctrica, carencia de material didáctico, incumplimiento de obligaciones institucionales (se desviaron 300 millones de quetzales destinados para la refacción escolar para invertirlos en programas de Cohesión Social), y para colmo de males, la destrucción de inmuebles por la estación lluviosa; lo anterior, no permite desarrollar las actividades educativas de forma completa con el alumnado; y a pesar de ello, el sector docente siempre está cumpliendo con su deber de enseñar.

Sin embargo, atendiendo a que toda regla tiene su excepción, hay docentes haraganes, bolos y bolas, irresponsables, quienes por ser amigos y amigas de los y las directoras de plantel, «se columpian» y no cumplen con su deber, no asisten con regularidad a dar clases, demasiado «peluche» con actividades extra aula sin contenido educativo o bien convierten los salones de clase en salones de belleza o cabinas telefónicas. ¿O no, seño Directora?