Alud de malos datos


El colapso del sector automovilí­stico, las fuertes pérdidas de British Airways y la divulgación hoy de cifras oficiales sobre la caí­da del PIB confirmaron la galopante recesión de la economí­a británica, la más grave desde la Segunda Guerra Mundial.


El Producto Interno Bruto (PIB) británico se contrajo un 1,9% en el primer trimestre del 2009 respecto al trimestre anterior, y un 4,1% respecto al mismo periodo de 2008, reveló el viernes la Oficina Nacional de Estadí­stica (ONS).

Estas cifras, iguales a las estimaciones anunciadas hace un mes por el gobierno de Gordon Brown, significan que el PIB británico se contrajo tres trimestres consecutivos, lo que demuestra la profundidad de la recesión que afecta al paí­s, donde hay ya más de 2 millones de desocupados.

El principal sector de la economí­a británica, el de los servicios, cayó un 1,2%, el de la construcción retrocedió 2,4%, y los salarios bajaron un 1,1%, una caí­da sin precedentes.

El gasto de los hogares se redujo en un 1,2%, el mayor porcentaje desde 1980, revelan las cifras de la ONS, que indican que el único sector que contribuyó a la economí­a durante el perí­odo analizado fue el gasto público.

Las cifras sobre la caí­da del PIB fueron publicados al dí­a siguiente de que la firma de calificación financiera Standard and Poor»s (S&P) rebajara la perspectiva de la nota de la economí­a británica, que podrí­a perder el máximo nivel de confianza crediticia a causa del deterioro de sus finanzas públicas.

Otro claro indicador del alcance de la crisis económica en el Reino Unido son los datos anunciados hoy por la Asociación británica de fabricantes de automóviles (SMMT), que reportó que la fabricación de automóviles en el paí­s se desplomó un 55,3% en abril en comparación con abril de 2008 y un 56,2% en el primer cuatrimestre respecto al mismo periodo del año pasado.

A su vez, la compañí­a British Airways anunció el viernes pérdidas por 375 millones de libras (590 millones de dólares, 425 millones de euros) en el año financiero que concluyó en marzo de 2009, tras haber registrado un beneficio de 712 millones de libras en los doce meses anteriores.

La aerolí­nea explicó que el sector enfrentó en el último periodo condiciones más difí­ciles de las previstas.

Las pérdidas operativas de 2008-2009 fueron de 220 millones de libras, frente a un beneficio de 878 millones en el periodo precedente. Las pérdidas antes de impuestos llegaron a 401 millones de libras (tras ganancias de 922 millones en 2007-08).

El volumen de negocios de British Airways aumentó sin embargo de 8.760 millones a 8.990 millones de libras.

Pero «la caí­da en el número de pasajeros y en carga, así­ como el alza de los precios de la gasolina el pasado verano (boreal) contribuyeron a las pérdidas operativas de 220 millones de libras y nuestros gastos en gasolina alcanzaron los tres mil millones de libras», comentó el jefe ejecutivo de BA, Willie Walsh.

«El carácter duradero de la crisis nos coloca ante el peor escenario empresarial al que nos hayamos enfrentado, y no parece que vaya a mejorar, pues las condiciones del mercado siguen planteando desafí­os», concluyó Walsh.