Alto í­ndice de impunidad en crí­menes contra mujeres


La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) podrí­a aportar, en ese marco, importantes elementos a las investigaciones por muertes violentas contra mujeres, según lo solicitara la Secretarí­a Presidencial de la Mujer y Sectores de Mujeres del paí­s.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

Yovana Lemus, del Grupo Guatemalteco de Mujeres (GGM) y de la Red de No Violencia Contra la Mujer, consideró importante que la CICIG intervenga en los casos de violencia contra las féminas en su forma más extrema y añadió que actualmente están investigando dos casos que presentarán a dicha instancia en los que presumen que hubo participación de cuerpos clandestinos para su ejecución.

Lemus explicó además que «un alto porcentaje» de las muertes violentas contra las mujeres ha sido realizado por el crimen organizado: «las formas de cometer el crimen han variado: en la estrategia de ellos por crear más terror ha variado porque hay más saña; ha habido descuartizamientos, cuerpos calcinados, ráfagas de disparos y violaciones», expuso la entrevistada.

Actualmente las anteriores instituciones trabajan autopsias sociales, con las cuales buscan establecer la relación de las ví­ctimas, individualmente, en su entorno familiar, social, laboral entre otros aspectos.

Carmen Aí­da Ibarra, analista de la Fundación Myrna Mack, reconoció que la muerte violenta de mujeres se ha convertido en un fenómeno criminal que avanza sin freno en el paí­s, por lo que se hace necesario que exista una serie de esfuerzos nacionales e internacionales para forzar al Estado a tomar medidas de prevención.

«Podrí­a ser importante la intervención de la CICIG al abordar el fenómeno criminal y recomendar al Estado qué ruta podrí­a seguir para alcanzar una mejorí­a en cuanto al enfrentamiento de este fenómeno», refirió la analista.

Ibarra hizo énfasis en que no está dentro del mandato legal de la CICIG y que la misma no tendrí­a tiempo ni capacidad para llevar casos puntuales. En base a ello las expectativas deben ser moderadas y razonables y la intervención de dicha instancia debe ser vista «a la luz de su mandato».

«En la medida que las estructuras clandestinas participen en las muertes violentas contra las mujeres, en esa medida será competencia de la CICIG, lo que significa que no todos los casos entrarí­an dentro del mandato legal de esta».

Datos

La Red de No Violencia Contra la Mujer ha documentado desde 1997 más de 3 mil 500 casos de muertes contra féminas, de los cuales el 100 por ciento de estos delitos han sido ejecutados por hombres y sólo se ha esclarecido el 3 por ciento de los casos; el 97 restante queda impune.

Informó además que los referidos crí­menes se dan en los siguientes escenarios: delincuencia común, crimen organizado, maras y ví­ctimas vinculadas al crimen organizado.

Según la Secretarí­a Presidencial de la Mujer, durante el 2007 614 mujeres fueron asesinadas. Al 30 de enero pasado 56 féminas habí­an sido asesinadas. Algunos de estos hechos están ligados a violencia familiar y otros al crimen organizado, lo que a juicio de dicha instancia, amerita la intervención de la CICIG.

Actualmente las instituciones trabajan autopsias sociales, con las cuales buscan establecer la relación de las ví­ctimas, individualmente, en su entorno familiar, social, laboral entre otros aspectos.