El Occidente de Guatemala posee el puesto número tres a nivel mundial en cuanto a casos de padecimiento de Espina Bífida, situación a la que el Estado no presta importancia y que tiene relación con la mala alimentación.
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Helmuth Leal, presidente de la Asociación para la Prevención de la Espina Bífida en Guatemala, reconoció que en el país uno de cada 250 niños recién nacidos padece esta enfermedad, teniendo una tasa de mortalidad por arriba del 70 por ciento.
Además el Occidente guatemalteco es reconocido por poseer la tercera tasa más alta del mundo en cuanto a padecimientos de Espina Bífida, reconociendo la causa como la mala alimentación y falta de consumo de ácido fólico y falta de prevención en los embarazos.
Se señala que el Estado guatemalteco y la sociedad en general, han restado importancia al problema, pues actualmente sólo existe una clínica de tratamiento, dentro del Hospital General San Juan de Dios, pero que busca su financiamiento de manera individual.
Actualmente, una operación para corregir el padecimiento puede costar hasta Q100 mil, monto alto para la mayoría de la población, y el tratamiento mensual de la enfermedad oscila entre mil a dos mil quetzales.