ALTA EFECTIVIDAD Creer para poder III


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En las columnas anteriores, estuve compartiendo con ustedes sobre las lecciones que la participación de la selección mayor de Guatemala en la Copa Oro, nos dejó, pero, creo que ya está fuera de coyuntura y de actualidad, por lo que considero que es mejor que busquemos otros ejemplos en nuestro quehacer diario que nos ayuden a ilustrar los puntos que deseo tratar, no sin antes soltar una expresión de asombro ante las declaraciones del entrenador de la selección, quien dijo que estaba muy satisfecho con los resultados obtenidos. Por favor, han sido resultados vergonzosos, pero bueno, dejemos eso para los cronistas deportivos.

José Mario Labbé*
jomalabbe@gmail.com

Lo que deseo compartir hoy, es que, nosotros debemos estar enfocados en la obtención de resultados y, si haciendo lo que hacemos no estamos logrando alcanzar las metas y los objetivos que buscamos, debemos empezar a hacer las cosas de distinta manera, ya lo decí­a Albert Einstein: “No hay peor señal de locura, que querer obtener resultados diferentes, haciendo siempre lo mismo”. Parece lógico y muchos lo pensarán, pero extrañamente en las familias, empresas y gobierno, no se aplica este principio. Las relaciones familiares se presentan rotas y dañadas y ninguno de los cónyuges está dispuesto a cambiar, ni su comportamiento, ni sus acciones hacia la pareja. En las empresas ocurren cosas similares, las ventas están bajando; los clientes se están alejando y comprando a la competencia; los colaboradores están descontentos y, no se realiza ningún cambio, simplemente se exige que las cosas tienen que mejorar. Pero, de capacitar y desarrollar al equipo de ventas, ni hablar; de incrementar y mejorar el servicio a los clientes y el valor de los productos y servicios, menos; y por supuesto, mejorar el clima organizacional, ni se menciona. En el gobierno, no hay ni que ejemplificarlo, pues a diario nos damos cuenta de la inefectividad de las instituciones y el poco deseo que existe en las autoridades para cambiar las cosas y convertir a unas instituciones gubernamentales mediocres en instituciones efectivas y que brinden a los usuarios un servicio de calidad.
Tenemos que realizar un análisis de nuestra vida y definir las áreas en las cuales no estamos obteniendo los resultados esperados, en el área fí­sica; en el área emocional; en el área espiritual o en el área social que incluye el área financiera, posterior a ello debemos establecer un plan que nos indique cuáles son esos cambios que son necesarios realizar para alcanzar resultados y por supuesto, ponerlo en práctica. Los buenos resultados son los que nos llevan al éxito, no nos conformemos con resultados mediocres, nuestros resultados deben ser extraordinarios. Recuerde, los ganadores dan resultados, los perdedores dan explicaciones. Sea efectivo. í‰xito en todo.

*Asesor en efectividad y alto desempeño.