¿Es posible que el diario EL PAíS no encuentre a nadie mejor para enviar al festival de Cannes, el festival de cine más importante del mundo?» En torno a esta pregunta, el director de cine Pedro Almodóvar publicó el pasado martes en su blog un extenso texto con ocho puntos en el que cargaba contra la labor realizada en el certamen francés por los enviados especiales de ese diario, Carlos Boyero, crítico de cine, y del redactor jefe de Cultura, Borja Hermoso.
En el blog, Almodóvar se queja del tratamiento que su película, Los abrazos rotos, parte de la sección oficial a concurso del festival, ha recibido desde su estreno, así como del reflejo que unas declaraciones suyas en Cannes tuvieron en las páginas de EL PAíS. «Cuando afirmaba que en Francia me tratan mejor que aquí no quería generalizar. (…) Con mi respuesta me estaba refiriendo justamente a la actitud de Boyero, y al estilo macarra del que hace gala el jefe de Cultura del principal periódico de nuestro país». «Y justamente cuando alguien expresa una declaración de tamaña hostilidad hacia mí lo último que su periódico debe hacer es encargarle la crítica o lo que sea de mi última película, si pretende respetar el principio de imparcialidad», continúa. «Pero dada la connivencia de ambos sujetos, la dirección de El País carga con toda la responsabilidad».
El director manchego terminaba su texto («la crónica más desagradable que he escrito en mi vida») con una advertencia: «Con esto no inicio un diálogo, mucho menos pretendo crear polémica. He permanecido mucho tiempo callado y estoy harto. Vivimos en un país libre. Los críticos y los periodistas no son intocables. Ningún ciudadano debe serlo».