La inflación brasileña de junio fue de 0,74% empujada por los precios de los alimentos y amenaza con superar en este mes el tope de 6,5% establecido para 2008.
El resultado del mes pasado es inferior al 0,79% de mayo, pero supera el 0,28% de junio de 2007 y en lo que va del año, la inflación acumula 3,64%, contra 2,08% en el primer semestre de 2007, informó el gubernamental Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
Para los 12 meses cerrados en junio la inflación fue de 6,06%. Ese porcentaje está por encima del centro de la meta inflacionaria de 4,5%, pero aun dentro de su margen de tolerancia de 2 puntos porcentuales. Sin embargo, algunos economistas ya vislumbran que en julio se superará el techo máximo de 6,5%.
Eso «no es improbable», dijo Eulina Nunes, responsable de los estudios de inflación del IBGE. «Hay evidencia de que julio termine con un índice de precios más grande que el del año pasado» que fue de 0,24%, añadió.
Los alimentos se mantuvieron en junio como el principal factor inflacionario y aumentaron 2,11% contra 1,95% en mayo. Los alimentos representaron 0,47 puntos porcentuales de la inflación total.
Nunes señaló que los alimentos seguirán en alza y, además, en julio se reajustarán varias tarifas como las de electricidad y agua.
«La combinación de los alimentos con los precios administrados esperada para julio indica que la tasa de 12 meses seguirá creciendo», dijo Nunes.
El presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, prometió ayer una actuación enérgica contra la inflación.
«No se espere de este Banco Central una actitud complaciente ante la inflación», dijo ante una platea formada por empresarios, buena parte de ellos extranjeros.
«El Banco Central ya viene trabajando y seguirá trabajando para traer la inflación al centro de la meta de 4,5% ya en 2009», afirmó Meirelles.
El Comité de Política Monetaria del Banco Central (Copom) aumentó desde abril en un punto procentual a 12,5% la tasa de interes de referencia que, descontada la inflación, está entre las más altas del mundo.
El Copom volverá reunirse el próximo dia 23 y los resultados inflacionarios de ayer confirman la expectativa de que impondrá un nuevo aumento de 0,5 o de 0,75 puntos porcentuales. La expectativa de varios analistas es que la tasa ronde el 15% a fin de año.
El gobierno considera que la oferta de alimentos está recalentada por el aumento de la demanda y puso en marcha medidas crediticias para estimular la producción agrícola con la esperanza de abatir los precios.
El ministro de Planificación, Paulo Bernardo, calificó de «preocupante» la evolución de la inflación. Señaló que el objetivo del gobierno es contener los precios pero sin comprometer el crecimiento, cosa que varios economistas ponen en duda debido a la elevación de las tasas de interés.
Brasil sufre una «inflación importada» a consecuencia de la incesante valorización mundial de las materias primas, dijo ayer la consultora económica Austin Rating al comentar los datos oficiales de inflación.
«Si las demás autoridades monetarias de las economías industrializadas (…) no actúan en conjunto con los emergentes, y de manera más vigorosa, Brasil deberá sufrir un enfriamiento significativo de su crecimiento» a partir de 2009, según Austin.