Venezuela programa construir junto con Irán «aviones no tripulados» y recuperar los caza F-5 de fabricación estadounidense, para los cuales Washington se niega a ofrecer mantenimiento, confirmó este lunes el ministro de Defensa venezolano, Raúl Isaías Baduel.
Venezuela adelanta con Teherán «un convenio de cooperación técnico militar», dijo Baduel en conferencia de prensa, durante la cual también anunció proyectos de reforma de leyes relacionadas con las Fuerzas Armadas que impulsa el presidente venezolano Hugo Chávez.
En el convenio con Irán «se ha manejado la idea sobre todo de aviones no tripulados, ha habido un adelanto de trabajo por parte de nuestra aviación militar, de un proyecto de aviones no tripulados», dijo el ministro sin especificar el modelo.
«No es un secreto que entre los sistemas de armas con que cuenta Venezuela tenemos aeronaves que requieren una plataforma de soporte logístico y de mantenimiento. En muchos casos de manera velada, aunque no haya sido anunciado formalmente, hemos estado sometidos a un veto», por parte de Estados Unidos, afirmó.
Esto ha obligado a Venezuela a «buscar en países amigos, que han alcanzado mejor desarrollo tecnológico, obtener el soporte logístico y la plataforma de mantenimiento para que los sistemas de armas, específicamente de las aeronaves, se mantengan en niveles de eficiencia operativa», agregó.
«Estamos adelantando la recuperación de los sistemas que conocemos como F-5, aviones de caza que conforman el grupo aéreo», que Venezuela tiene en la base Vicente Landaeta de Barquisimeto, ubicada a 250 km al suroeste de Caracas, precisó el ministro.
Baduel informó que las Fuerzas Armadas revisan la legislación en materia de Defensa para reformarla, en el marco de la Ley Habilitante para legislar por decreto solicitada por Chávez, que fue aprobada en primera lectura por la Asamblea Nacional y podría ser proclamada de forma definitiva esta semana.
Hace un año Estados Unidos negó a España la licencia para la venta a Venezuela de 12 aviones militares con componentes norteamericanos al considerar que el gobierno de Chávez «contribuye a la inestabilidad regional» y la venta podría «complicar la situación».
Venezuela adquirió, a finales de 2006, 24 cazas Sukhoi 30 rusos en el marco de una política de renovación de sus medios militares, luego de que Estados Unidos vetase las ventas de armamento a este país.
Además de los Sukhoi 30, Venezuela firmó este año contratos con Rusia para la compra de 53 helicópteros artillados MI-24 y 100.000 fusiles Kalashnikov. Los convenios contemplan también la instalación en Venezuela de dos fábricas: una para fusiles y otra para municiones.