Algunos vicios del hablar guatemalteco


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Hace años, cuando Vinicio Cerezo fue presidente de la República, la prensa comentó mucho su dequeísmo, a pesar de que Vinicio ha sido uno de los grandes discursantes de Guatemala, al grado que ha sido el único Presidente constitucional de Guatemala que se ha disparado un discurso ante el pleno de las Naciones Unidas, sin necesidad de llevar un sólo papel o “chivo” encima. Muchos guatemaltecos se sintieron orgullosos de eso, lo cual le dio prestancia no sólo a Vinicio, sino a Guatemala como República.

Roberto Arias


Pero llama la atención que en todos los ámbitos; populares, eclesiásticos, políticos, sociales, de prensa y comunicación en general que el dequeísmo se ha ido arraigando con raíces muy profundas en el hablar de los guatemaltecos. Antes esto únicamente se escuchaba en remotas aldeas, donde el idioma no se respetaba por desconocimiento. Ahora se escucha a los presentadores de televisión y locutores de radiodifusoras con el mismo vicio, lo cual hace permisivo para los demás hablantes el expresarse  equivocadamente.
    
     Cuando los medios desinforman, influyen seriamente en la ciudadanía en su forma de expresión o en cualquier sentido ideológico erróneo. Los errores de habla y de pensamiento colectivo en la ciudadanía son, en su mayor parte, debido a los medios de comunicación que comunican mal. Este error se difunde entre los ciudadanos menos letrados de una manera veloz, sin quién le haga alto o apague el fuego. La investigación sobre el dequeísmo y sus orígenes, se transcribe para conocimiento de los distinguidos lectores de La Hora.
    
     El Dequeísmo es, en idioma español, la utilización no normativa de la preposición «de» junto a la conjunción «que» en oraciones completivas u oraciones sustantivas de objeto directo:
    
Ejemplos de esta variante gramatical son:
Me ha dicho de que vendrá mañana por la tarde (no normativo) — Me ha dicho que vendrá
 mañana por la tarde (estándar).
Pensó de que la Tierra era redonda (no normativo) — Pensó que la tierra era redonda (estándar).
Opinaban de que las elecciones estaban amañadas (no normativo) — Opinaban que las elecciones estaban amañadas (estándar).

Creo de que no es justo lo que dice (no normativo) – Creo que no es justo lo que dice (estándar)

     El dequeísmo ha sido analizado, en Gramática tradicional, como un anacoluto que deriva del cruce de dos estructuras sintácticas, la de complemento directo y la de complemento de régimen o, en la terminología de Emilio Alarcos Llorach, suplemento:
    
Pensó («de eso») que no era lo correcto = Pensó de que no era lo correcto.

     El queísmo, o anti dequeísmo, como también se le denomina, es el fenómeno contrario: la supresión de un dé en la construcción de un complemento de régimen o suplemento. Por otra parte, algunos verbos vacilan en su construcción con que o con de que, en ocasiones con sutiles diferencias de significado:
    
Le advierto que… / le advierto de que…

     “Lo que es”. Esta es una expresión que también utilizan generalmente los medios hablados y, por consecuencia, lo utilizan hasta los merolicos en la calle y los dependientes de tiendas, compañías telefónicas, etc.
    
     El presentador dice, por ejemplo: “Vemos ahora lo que es la Calle Martí…” ¿Será que no pueden limitarse a decir “Vemos ahora la Calle Martí…”? Una señora que vende ungüentos en un centro comercial le dice “Esto le quita el dolor de lo que es la cabeza”.
    
     Muchos locutores de televisión cometen esta ridiculez constantemente. ¿Qué pensarán los visitantes extranjeros?