Algunos monopolios destacados


«…intermediación financiera de más o menos 10 por ciento? estéril mientras no puede otorgarse crédito a productores marginados».

Luis Arevalo
usacconsultapopular@gmail.com

Los monopolios en nuestro paí­s han gozado del favor de funcionarios anteriores bien involucrados con los intereses de empresas que buscan, como es lo normal en economí­a de mercado, la máxima ganancia; aunque la Constitución de la República claramente demande lo contrario.

Para comprender la importancia de una ley de defensa de la competencia en Guatemala, es necesario comenzar con señalar algunas caracterí­sticas que poseen varias de las empresas que operan bajo monopolio en nuestro territorio.

Mercado de tierras: Guatemala presenta aun una de las concentraciones de tierra más desiguales del mundo, y aunque varias personalidades del sector organizado empresarial nos digan que una Reforma Agraria es retrógrada, la historia demuestra lo contrario en otros paí­ses desarrollados.

Mercado Financiero: con un margen de intermediación financiera de más o menos 10 por ciento, se elogian, de haber obtenido un volumen de ganancias récord el año pasado, que se convierte en estéril mientras no puede otorgarse crédito a productores marginados.

Sector Azucarero: existen varios ingenios en el paí­s, pero puede tratarse de un monopolio autodirigido que mantiene precios de su producto final en el mercado nacional, los cuales son mayores a los del mercado internacional.

Sector Eléctrico: manteniendo una oferta que llagará al tope, posiblemente el próximo año, presentando incapacidad para satisfacer la demanda completa del paí­s, por falta de infraestructura, producto de la casi nula inversión por el mismo acomodo que le ofrece su posición monopólica, mantiene precios intolerables para el bolsillo de la población, que para el colmo, pagará aproximadamente 20 quetzales más el mes entrante.

Cementos: por la operatividad actual, el cemento nacional está arraigado en la mentalidad de los consumidores, por la publicidad en que ha invertido en todo su periodo de vida y las barreras que mantiene a la competencia.

Telefoní­a: con campañas mediáticas tan falsas, que difunden hasta cuatro veces el valor de una tarjeta prepago, con cobros por el detalle de las llamadas desde tres quetzales con cincuenta centavos, etcétera. Se maneja el oligopolio de la oferta, mientras la ley que se aplicarí­a a este sector, se guardó con triple candado.

Bebidas: conservando un mercado privilegiado desde hace ya varias décadas, y aumentado su precio desde el comienzo del año en aproximadamente 15 por ciento, mantienen también el monopolio de importación de algunos productos similares.

Bajo esta sombra es más que urgente una regulación a operaciones que el Estado ha respaldado con anterioridad, con excepción de la década de primavera.