Alfonso Carrillo Castillo –In memoriam–


Jorge_MARIO_Andrino

Lamentable fue conocer el sensible fallecimiento del profesional Alfonso Carrillo Castillo, notable abogado y notario de una época de oro, y quien mediante su aporte como guatemalteco, hizo que empresa, gremio y academia percibiera extraordinariamente su visión e ideario para Guatemala.

Jorge Mario Andrino Grotewold


Particularmente conocido en los círculos notariales, en donde especializó algunas de sus competencias en materias registrales, siendo parte de múltiples iniciativas tanto de mejora a la seguridad jurídica, desde la Comisión de Reforma Registral, así como a intereses propios de los notarios, como excelso profesional que era vinculado al Instituto Guatemalteco de Derecho Notarial.  Fundó un bufete dirigido principalmente a la empresa conjuntamente con otros notables profesionales, el cual creció gracias al valor importante de la honestidad y su buen criterio como jurista.

En estos días, en donde la ética y el honor de los abogados y notarios se pone en discusión, principalmente por las concepciones políticas y politizadas de los grupos gremiales de abogados, puede ser una fuente de virtud para quienes ocupan el Tribunal de Honor del CANG, analizar la vida profesional del doctor Carrillo Castillo como ejemplo de vida profesional, atendiendo a que sus estándares de calidad jurídica fueron no sólo reconocidos ampliamente por el círculo social y profesional que lo rodeaba, sino porque además, también se amplió como magistrado, del más alto nivel en la Corte Suprema de Justicia.

Y aunque identificar modelos de idoneidad no debiera ser parte de la labor formal del tribunal que regula la labor ética de abogados y notarios – no de jueces–, pues se entiende que quienes alcanzan semejantes puestos, aun cuando es por elección de los colegiados activos, llenan un perfil general que a todas luces debe llenar ese conocimiento, además de estar exentos de cualquier maniobra o juego de interés manifiesto, ideológica o económicamente.  Así entonces, ver la integridad de abogados y notarios como el recién fallecido doctor Carrillo, u otros similares que no se precisa mencionar, para no dejar fuera por injusticia a ninguno, puede ser un valor de referencia para todos los ahora profesionales del derecho, y para aquellos que estudian la carrera y que con tristeza ven cierta “mala fama” que se hace a su futuro gremio, sin pensar que la solidez en que se formó desde un inicio constituyó la forma honesta y con calidad que abogados y notarios realizaron desde un inicio, y que mantuvieron su integridad en su accionar durante toda su vida personal, profesional y laboral.

Reconocer estas circunstancias de la vida y trabajo de abogados y notarios extraordinarios, hacen cuerpo y función dentro de una sociedad que los mide en los días presentes por el accionar de unos pocos, indignos del gremio, y para quienes no hay castigo ni por ley ni por los propios colegiados, obligando a una necesaria censura social, que pesa para quienes en todo momento han alcanzado una ilustre carrera profesional.  Y a quienes no les pesa, se entiende el valor moral y ético que otorgan ser considerados como malas influencias ante una sociedad.

Sirva como mínimo gesto de honra, hacia la vida y trayectoria del doctor Alfonso Carrillo Castillo, y que descanse en paz.